Intel está preparando cambios relevantes para su próxima generación de procesadores de sobremesa Core Ultra Series 4 “Nova Lake-S”, y no solo a nivel de CPU. Según la información disponible, la compañía introducirá dos chipsets de gama entusiasta, Z990 y Z970, que acompañarán a estos nuevos procesadores y sustituirán al actual Z890.
La llegada de Nova Lake-S implicará además el estreno del Socket LGA1954, lo que obligará a los usuarios a cambiar de placa base, incluso si proceden de plataformas recientes. La decisión de Intel de dividir la gama Z en dos chipsets distintos apunta a una estrategia de segmentación más fina, con el objetivo de llevar funciones avanzadas a un público más amplio.
Dos chipsets Z para una misma generación
La principal novedad es que Intel ya no se limitaría a un único chipset Z para su gama alta. En lugar de eso, Z990 y Z970 convivirán dentro del segmento entusiasta, algo poco habitual hasta ahora. La idea sería diferenciar el acceso a características avanzadas, como el overclocking de CPU, sin obligar a todos los usuarios a pagar por placas base con conectividad extrema.
Aunque Intel todavía no ha detallado oficialmente las diferencias técnicas, esta doble oferta sugiere un enfoque similar al visto en generaciones anteriores con chipsets B y Z, pero acercando funciones premium a configuraciones más contenidas.
Z970, un enfoque más compacto y racional
Según VideoCardz, el Z970 estaría basado en un chip físicamente más pequeño, muy similar al que utilizará el futuro B960, sucesor directo del actual B860. Esto apunta a que las diferencias entre Z990 y Z970 no estarían tanto en la compatibilidad con CPUs, sino en el apartado de entrada y salida (I/O).
En este escenario, el Z970 podría ofrecer menos líneas PCIe de plataforma y un bus DMI de 4 líneas, alineándose con lo esperado en chipsets de gama media, pero con un añadido clave: compatibilidad con overclocking de CPU. Esto lo convertiría en una opción muy atractiva para usuarios entusiastas que no necesitan una conectividad masiva, pero sí quieren ajustar frecuencias y voltajes.
Z990, la opción completa para configuraciones sin compromisos
Por encima se situaría el Z990, previsiblemente con un mayor número de líneas PCIe, un bus DMI de 8 líneas y una conectividad más amplia para almacenamiento, expansión y dispositivos de alta velocidad. Este chipset estaría claramente orientado a placas base de gama alta, con diseños más complejos y precios superiores.
De confirmarse esta estructura, Intel permitiría elegir entre un chipset Z “completo” y otro más equilibrado, sin renunciar a funciones clave del segmento entusiasta.
A la espera de cifras oficiales
Por ahora, no se conocen los recuentos exactos de líneas PCIe ni las especificaciones completas de la serie 900 de chipsets de Intel, por lo que no es posible establecer comparativas cerradas. Sin embargo, todo apunta a que la compañía quiere optimizar la segmentación y evitar que el acceso al overclocking quede limitado únicamente a placas base muy caras.
Si esta estrategia se confirma, Nova Lake-S podría marcar un cambio interesante en el ecosistema de sobremesa de Intel, ofreciendo más opciones reales al usuario entusiasta y ajustando mejor el equilibrio entre prestaciones, conectividad y precio.
Vía: TechPowerUp










