Sony evita subir el precio de PS5 y apunta a servicios como PlayStation Plus para absorber el aumento de costes

Sony está enviando un mensaje bastante claro al mercado: el impacto del encarecimiento de la memoria no debería trasladarse directamente al precio de PS5, al menos en el corto plazo. Durante la última presentación de resultados, la directora financiera Lin Tao explicó que la compañía ya ha asegurado el suministro mínimo de memoria necesario para mantener la producción de PS5 durante todo 2026.

Este movimiento reduce el riesgo de interrupciones en la fabricación, pero no elimina otro problema de fondo: el aumento del coste de los componentes, impulsado por la subida de precios de la memoria. Aun así, todo apunta a que Sony prefiere absorber ese impacto antes que anunciar una subida directa del PVP de la consola.

Una decisión estratégica en plena madurez del ciclo

La clave está en el momento del ciclo de vida. Aunque PS5 ya se encuentra en una fase avanzada, Sony sigue esperando ventas relevantes en 2026, con previsiones que superan los 15 millones de consolas. En este contexto, la sensibilidad al precio sigue siendo un factor crítico, y cualquier subida explícita podría frenar la demanda justo cuando la plataforma aún tiene recorrido comercial.

Desde el punto de vista estratégico, Sony parece apostar por no introducir nuevas barreras de entrada, incluso si el coste de materiales aumenta progresivamente.

Ajustes regionales en lugar de subidas globales

El informe también señala que el precio de PS5 ya ha subido de forma gradual en algunas regiones. Desde agosto de 2025, el coste de la consola habría aumentado de manera progresiva en Europa y Estados Unidos, situándose alrededor de un 15% por encima del precio recomendado original. Japón, en cambio, se mantiene como una excepción, con precios más cercanos al PVP de referencia.

Este tipo de divergencias regionales encaja con una estrategia de ajustes silenciosos en canal, mediante promociones, bundles o cambios puntuales, en lugar de un anuncio global de subida de precio que tendría un impacto mediático mucho mayor.

Un modelo de entrada más barato como alternativa

Otra de las opciones sobre la mesa sería el lanzamiento de una PS5 de acceso más asequible. Sony dejó entrever la posibilidad de introducir un modelo de entrada con precio más bajo, con el objetivo de proteger la base instalada mientras los costes de componentes siguen elevados.

Este planteamiento encaja con la estrategia clásica del sector: maximizar el número de consolas en manos de los usuarios y rentabilizar la plataforma posteriormente a través de software y servicios, donde los márgenes son más elevados.

PlayStation Plus como vía para compensar costes

Es precisamente en ese terreno donde entra PlayStation Plus. Lin Tao habría sugerido que Sony podría trasladar parte del aumento de costes a las suscripciones, repartiendo el impacto entre toda la base de usuarios de PS5, en lugar de concentrarlo únicamente en quienes compran la consola.

Desde la perspectiva de la compañía, esta vía ofrece varias ventajas: mayor flexibilidad para ajustar precios por mercado, menor fricción que una subida de hardware y un flujo de ingresos recurrentes mucho más predecible.

GTA VI, un factor clave en el calendario

El timing también juega un papel importante. El esperado lanzamiento de Grand Theft Auto VI en otoño de 2026 se perfila como un catalizador clave de ventas de PS5. Ante un título capaz de disparar la demanda, Sony tiene un incentivo claro para no encarecer la consola y aprovechar ese impulso.

La estrategia parece clara: mantener atractivo el hardware, evitar titulares negativos por subidas de precio y recuperar márgenes a través del ecosistema digital. Si el plan se mantiene, PS5 podría esquivar una subida directa de precio, aunque el ajuste acabaría notándose por otras vías menos visibles.

Vía: Guru3D

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