TSMC ampliará su planta de Kumamoto para producir chips de 3 nm y equipararla a EE. UU.

TSMC ampliará su planta de Kumamoto para producir chips de 3 nm y equipararla a EE. UU.

TSMC está preparando un cambio de escala en su estrategia industrial en Japón. La compañía taiwanesa planea ampliar sus operaciones en Kumamoto para introducir líneas de producción de 3 nm, un salto muy significativo frente a los procesos maduros previstos inicialmente para esta localización.

El movimiento responde directamente a la creciente demanda de nodos avanzados por parte del sector de IA y computación de alto rendimiento, un segmento que está tensionando de forma extrema la capacidad productiva de TSMC, especialmente en tecnologías punteras como 3 nm.

Japón entra en la carrera de los nodos avanzados

La decisión se hizo pública tras una reunión entre el CEO de TSMC, C.C. Wei, y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, en la que se confirmó que la futura Kumamoto Fab 2 incorporará producción en 3 nm. Este anuncio supone un giro relevante respecto a los planes originales y refuerza el papel de Japón dentro de la estrategia global de TSMC.

En las últimas semanas ya habían surgido informaciones que apuntaban a una mayor implicación de TSMC en el ecosistema japonés, en parte por la emergencia de competidores locales como Rapidus, que aspira a entrar directamente en el segmento de 2 nm. En este contexto, TSMC parece decidida a priorizar procesos avanzados allí donde pueda asegurar volumen y estabilidad a largo plazo.

Presión de la IA y cuellos de botella en 3 nm

El trasfondo del anuncio es claro. Los clientes de HPC e IA están demandando cantidades crecientes de silicio de última generación, lo que ha provocado cuellos de botella severos en nodos como 3 nm. Para TSMC, ampliar únicamente la capacidad en Taiwán ya no es suficiente para absorber esta presión.

La expansión en Japón permite a la compañía diversificar riesgos, reducir dependencia geográfica y repartir la producción de nodos avanzados entre varias regiones clave, algo cada vez más relevante en un entorno marcado por incertidumbres geopolíticas.

EE. UU. y Japón, en igualdad tecnológica

Uno de los aspectos más llamativos de este plan es que Japón y Estados Unidos quedarán alineados en términos de tecnología de proceso. Las estimaciones actuales sitúan el inicio de la producción en 3 nm en Kumamoto entre 2027 y 2028, una ventana temporal muy similar a la prevista para las fábricas de Arizona.

Este equilibrio resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que TSMC ha firmado recientemente un acuerdo con la administración estadounidense para invertir hasta 250.000 millones de dólares en Arizona, incluyendo fábricas de chips, centros de I+D y plantas de empaquetado avanzado. Pese a esa enorme inversión, Japón logrará acceder a procesos equivalentes en el mismo horizonte temporal.

Europa, de momento en segundo plano

En contraste, los planes de TSMC en Alemania avanzan con más dificultad. Aunque la compañía expresó su intención de escalar producción en Europa, el progreso del proyecto se encuentra actualmente estancado, reforzando la idea de que TSMC está priorizando regiones con apoyo institucional fuerte y demanda clara de nodos avanzados.

En conjunto, la apuesta por 3 nm en Japón confirma que TSMC está redibujando su mapa industrial global para adaptarse a la explosión de la IA, equilibrar riesgos geopolíticos y asegurar su liderazgo en el sector de semiconductores avanzados durante la próxima década.

Vía: Wccftech

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