Apple estaría preparando un cambio relevante en su calendario de lanzamientos para la generación iPhone 18, optando por una estrategia bifurcada que priorizaría los modelos de mayor margen. Según un nuevo informe de Nikkei Asia, la compañía lanzaría primero los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max en el otoño de 2026, junto al esperado iPhone Fold, mientras que los modelos de mayor volumen quedarían aplazados.
De cumplirse este escenario, el iPhone 18 estándar no llegaría hasta la primavera de 2027, previsiblemente acompañado por el iPhone 18e, aunque el informe no concreta aún los planes definitivos para la próxima generación del modelo más asequible. El movimiento encajaría con las limitaciones actuales de la cadena de suministro, reconocidas públicamente por la propia compañía.
Un lanzamiento escalonado que gana fuerza en los informes
La idea de un despliegue en dos fases no es nueva, pero cada vez suma más apoyos. Nikkei Asia refuerza un rumor persistente que apunta a que Apple quiere concentrar sus recursos iniciales en los modelos Pro, tradicionalmente los que integran tecnologías más avanzadas y generan mayores ingresos por unidad.
Este enfoque permitiría a la firma optimizar inventarios y gestionar mejor la escasez de componentes, evitando tensiones en la producción de los modelos base, que concentran el grueso de las ventas. Además, situar el iPhone Fold junto a los Pro en 2026 reforzaría el mensaje de gama premium para ese ciclo.
El iPhone Air 2, cada vez más en duda
El mismo informe añade que Apple no tendría previsto lanzar el iPhone Air 2 en 2026, una información que coincide con lo publicado por The Information y por Mark Gurman desde Bloomberg. Esta visión choca, sin embargo, con filtraciones procedentes de Weibo, donde la cuenta Fixed Focus Digital sigue defendiendo la llegada del iPhone ultradelgado en otoño de 2026.
La falta de consenso refleja que los planes aún podrían ajustarse, pero el hecho de que varias fuentes occidentales coincidan refuerza la hipótesis de un retraso o cancelación temporal de ese modelo.
Memoria y nodos avanzados, los dos grandes cuellos de botella
El trasfondo de esta estrategia estaría en dos problemas clave de suministro, señalados por Apple en su última presentación de resultados. Por un lado, la explosión de la IA ha absorbido gran parte de la capacidad global de DRAM, reduciendo la disponibilidad de LPDDR destinada a dispositivos móviles. Esto impacta directamente en la producción de iPhone, especialmente en los modelos de alto volumen.
Por otro lado, TSMC atraviesa limitaciones severas en sus nodos más avanzados. El nodo de 2 nm afronta cuellos de botella en encapsulado avanzado, mientras que el 3 nm sigue siendo un factor restrictivo. El propio Tim Cook reconoció que el 3 nm está actualmente limitando el suministro de chips para determinados trimestres.
Retrasar los modelos base para ganar margen operativo
Con este escenario, retrasar los iPhone 18 de mayor volumen permitiría a Apple ganar tiempo, ya sea para que la presión sobre la cadena de suministro disminuya o para acumular inventario suficiente antes del lanzamiento masivo. Priorizar los modelos Pro en 2026 reduciría el riesgo operativo y maximizaría ingresos en un contexto de recursos limitados.
Si finalmente se confirma, el iPhone 18 marcaría uno de los cambios más significativos en la estrategia de lanzamientos de Apple en los últimos años, reflejando hasta qué punto la escasez de silicio y memoria sigue condicionando incluso a los mayores actores del sector.
Vía: Wccftech










