Microsoft ha presentado los resultados correspondientes a su cuarto trimestre fiscal de 2025, ofreciendo una visión bastante clara de hacia dónde se dirige el negocio del grupo. La compañía ha alcanzado unos ingresos trimestrales de 81.300 millones de dólares (~68.000 millones de euros), lo que supone un crecimiento interanual del 17%, impulsado principalmente por el rendimiento de sus divisiones de cloud y servicios empresariales.
Aunque el crecimiento global es sólido, el informe vuelve a poner de manifiesto una tendencia que se repite trimestre tras trimestre: la desaceleración sostenida del negocio gaming, especialmente en el apartado de hardware, frente al peso cada vez mayor de Azure y Microsoft 365 dentro de la estructura financiera de la compañía.
Xbox acusa el desplome del hardware y resiste gracias a los servicios
El área de gaming vuelve a ser el punto débil del balance. El negocio de hardware de Xbox ha registrado una caída interanual del 32%, una cifra especialmente relevante incluso dentro de una división acostumbrada a la volatilidad. En conjunto, la división Xbox ha retrocedido un 9%, mientras que contenido y servicios, donde se incluye Game Pass, han descendido un 5%.
Este último segmento es, por ahora, el que mejor aguanta el tipo. No es casualidad que Microsoft haya optado recientemente por una subida de precios de Game Pass, una decisión orientada a compensar parcialmente las pérdidas generadas por la menor venta de consolas y accesorios. Aun así, los datos confirman que el peso estratégico de Xbox continúa diluyéndose dentro del grupo.
Windows y OEMs crecen menos de lo esperado tras el fin de Windows 10
Otro dato que llama la atención es el comportamiento del segmento Windows OEM y Devices, que apenas ha crecido un 1%. Se trata de una cifra discreta si se tiene en cuenta el fin del soporte de Windows 10, un evento que debía impulsar con más fuerza la renovación de equipos y la compra de licencias por parte de los OEMs de PC.
El propio Windows ha registrado un crecimiento del 5%, pero muy por debajo de las expectativas iniciales asociadas al salto a Windows 11. La transición existe, pero está siendo más lenta y gradual de lo previsto, tanto en el ámbito empresarial como en el consumo doméstico.
Azure y Microsoft 365 sostienen el crecimiento del grupo
Donde Microsoft sigue mostrando una fortaleza incuestionable es en sus divisiones clave. El área de Productivity and Business Processes, que engloba Microsoft 365, Word, Excel y PowerPoint, ha generado 34.100 millones de dólares (~28.500 millones de euros), con un crecimiento interanual del 16%.
Por su parte, la división de Intelligent Cloud, impulsada por Microsoft Azure, ha alcanzado 32.900 millones de dólares (~27.500 millones de euros), lo que representa un incremento del 29% respecto al mismo periodo del año anterior. Estos datos consolidan a Azure como el principal motor financiero del grupo, tanto por volumen como por estabilidad y márgenes.
Con este escenario, el mensaje que deja el Q4 2025 es bastante claro: Microsoft es hoy una compañía dominada por el cloud y los servicios empresariales, mientras que Xbox pasa a ocupar un papel cada vez más secundario dentro de la estrategia global. El videojuego sigue presente, pero ya no marca el rumbo financiero del gigante de Redmond.
Vía: TechPowerUp










