Los benchmarks comerciales del Exynos 2600 todavía no han salido a la luz, y Samsung ya deja ver movimientos con su siguiente silicio de gama alta. El Exynos 2700 ha aparecido en Geekbench 6, adelantando un primer vistazo a una arquitectura de CPU poco convencional, claramente alejada de cualquier configuración final orientada al mercado.
Todo apunta a que los resultados proceden de una plataforma de desarrollo interna, lo que explica tanto el rendimiento discreto como la elección de núcleos heterogéneos.
Un dispositivo de validación, no un producto final
Según la información asociada a la prueba, el Exynos 2700 se estaría ejecutando en un ERD (Engineering Reference Device), un tipo de hardware utilizado por los fabricantes para validar planificadores, arquitectura y compatibilidad antes de definir el diseño definitivo del chip.
El conocido filtrador Ice Universe ha señalado que este resultado concreto es “irrelevante” desde el punto de vista del rendimiento, ya que Samsung estaría probando una mezcla de núcleos de nueva y antigua generación con el único objetivo de ajustar el comportamiento interno del SoC.
En este contexto, la puntuación OpenCL obtenida es sensiblemente inferior a la del Exynos 2600 bajo la misma API, algo esperable en una fase tan temprana del desarrollo.
Arquitectura deca-core todavía en pruebas
Uno de los detalles más llamativos del registro es la presencia de una configuración de CPU deca-core, organizada en un esquema 4 + 1 + 4 + 1, una disposición claramente experimental que no debería tomarse como definitiva.
Las frecuencias máximas registradas alcanzan los 2,88 GHz, aunque tanto el reparto de núcleos como los relojes están sujetos a cambios profundos conforme avance la validación del silicio. Este tipo de pruebas suelen centrarse más en comportamiento térmico, escalado y planificación de tareas que en rendimiento bruto.
Fabricación en 2 nm y presión competitiva
El Exynos 2700 estaría destinado a fabricarse mediante el proceso SF2P de 2 nm GAA de Samsung, una evolución directa del nodo que la compañía ya estaría probando con rendimientos cercanos al 50%, según informes previos del sector.
Este movimiento forma parte del esfuerzo de Samsung por reducir su dependencia de Qualcomm en la gama alta y llegar con un silicio competitivo frente a futuros chips como el Snapdragon 8 Elite Gen 6 y su variante Pro.
Las especificaciones filtradas anteriormente apuntan a que el Exynos 2700, con nombre en clave “Ulysses”, ofrecerá compatibilidad con memoria LPDDR6 y almacenamiento UFS 5.0, tecnologías clave para la próxima generación de smartphones premium.
This is an ERD engineering board used for scheduler and architecture validation, where cores from different generations and with different roles are deliberately mixed together to test energy-aware scheduling, power migration, and system stability under Android 16. Simply put,… https://t.co/RmyMfewidm
— Ice Universe (@UniverseIce) January 27, 2026
Más allá del móvil: lo que viene después
Más allá del Exynos 2700, distintos informes señalan que Samsung ya trabaja en el Exynos 2800, que podría convertirse en el primer SoC para smartphones de la firma con GPU desarrollada internamente.
Además, este silicio no estaría limitado únicamente al ámbito móvil, sino que podría ampliarse a otros dispositivos conectados, reforzando la estrategia de Samsung de controlar más elementos clave de su ecosistema de hardware.
En este punto, los benchmarks del Exynos 2700 no deben interpretarse como un indicador de rendimiento final, sino como una señal clara de que Samsung ya está moviendo ficha en la siguiente generación de silicio, todavía en una fase muy temprana, pero con un calendario que empieza a tomar forma.
Vía: Wccftech











