Los acuerdos a largo plazo (LTAs) para el suministro de DRAM entre Apple, Samsung y SK hynix estaban llamados a expirar a comienzos de este año, en un contexto marcado por la tensión en el mercado de memorias. Aunque tradicionalmente Apple ha logrado condiciones de suministro ventajosas, nuevos datos apuntan a que estos acuerdos solo cubren la primera mitad de 2026, dejando el segundo semestre completamente abierto.
Este escenario introduce una incertidumbre clara en costes, que podría trasladarse directamente al precio final de varios productos, con el iPhone 18 como uno de los principales candidatos a sufrir un encarecimiento, especialmente en sus configuraciones de mayor capacidad.
La presión del mercado de memorias limita la negociación
El contexto no es favorable. Las previsiones del sector apuntan a que la DRAM móvil podría encarecerse en torno a un 70%, mientras que la memoria NAND flash podría llegar a duplicar su precio (+100%). En este entorno, incluso una compañía con el poder de negociación de Apple tiene margen limitado para contener los costes.
Según fuentes cercanas a la cadena de suministro, Apple estaría pagando actualmente alrededor de 70$ por cada módulo de 12 GB de LPDDR5X, lo que supone un incremento cercano al 230% respecto a los precios de comienzos de 2025. Un dato que ilustra hasta qué punto la situación se ha deteriorado para los fabricantes de dispositivos.
Cobertura parcial y productos en riesgo
Apple suele cerrar LTAs anuales completos para asegurar estabilidad en costes y suministro. Sin embargo, en esta ocasión, las negociaciones solo habrían garantizado precios y volúmenes hasta mediados de 2026. A partir de ahí, todo apunta a nuevas revisiones al alza.
Algunos productos podrían quedar relativamente protegidos, como el iPhone 17e o los MacBook Pro renovados con M5 Pro y M5 Max, al estar cubiertos por acuerdos cerrados con antelación. No ocurre lo mismo con el iPhone 18, cuya ventana de producción coincide con el periodo no cubierto por LTAs, lo que lo convierte en el principal candidato a absorber la subida de costes, sobre todo en versiones con más almacenamiento y memoria.
El MacBook Pro OLED también en el punto de mira
La presión no se limita al iPhone. El MacBook Pro con panel OLED M6, cuyo rediseño implicaría el abandono del mini-LED, podría experimentar un incremento de precio notable. A la transición de pantalla se sumarían otros cambios internos, además del encarecimiento de DRAM y NAND, configurando un escenario poco favorable para el consumidor final.
Un mercado que favorece a los fabricantes de memoria
En conjunto, la situación refuerza la posición de empresas como Samsung y SK hynix, que se benefician directamente del repunte de precios en el mercado de memorias. Para los fabricantes de hardware, en cambio, el panorama es mucho más complejo.
Todo apunta a que 2026 será un año especialmente duro para las actualizaciones de hardware, y que cualquier mejora planificada por los usuarios tendrá un impacto mayor en el bolsillo, incluso en productos tradicionalmente bien posicionados en términos de coste como los de Apple.
Vía: Wccftech










