Intel redirige capacidad de producción de PC a CPUs Xeon ante la fuerte demanda de servidores

Intel redirige capacidad de producción de PC a CPUs Xeon ante la fuerte demanda de servidores

Intel ha confirmado un ajuste relevante en su estrategia de producción tras la publicación de sus resultados del cuarto trimestre y del ejercicio completo de 2025, acompañados de unas previsiones más débiles de lo esperado para el primer trimestre de 2026. El anuncio provocó una reacción inmediata del mercado, con una caída prevista del 11% en la apertura bursátil.

Durante la presentación de resultados, la compañía explicó que la revisión a la baja no responde a una falta de demanda, sino justo a lo contrario. El problema está en la presión ejercida por los grandes clientes del sector cloud, que están priorizando procesadores con un mayor número de núcleos frente a un simple aumento del volumen de unidades enviadas.

Los hyperscalers fuerzan el equilibrio entre PC y centros de datos

Según explicó el director financiero David Zinsner, Intel había ajustado previamente su inventario y suministro interno de obleas para mantener niveles de stock razonables mientras seguía enviando producto de forma constante. Sin embargo, los hyperscalers han incrementado de forma repentina sus pedidos, lo que ha provocado una escasez temporal de CPUs Xeon dentro del grupo Data Center and AI (DCAI).

Ante este escenario, Intel ha decidido redirigir parte de la capacidad de fabricación del grupo Client Computing Group (CCG) hacia la producción de procesadores Xeon, con el objetivo de cubrir la demanda del mercado de servidores sin abandonar por completo el segmento de PC.

Zinsner reconoció que tanto DCAI como CCG se verán afectados por las limitaciones de suministro, aunque la compañía espera que el primer trimestre de 2026 marque el punto más bajo y que la situación mejore progresivamente a partir del segundo trimestre. El directivo también confirmó que el inventario de productos terminados se ha reducido hasta aproximadamente el 40% de los niveles máximos registrados en 2025, lo que limita el margen de maniobra a corto plazo.

Intel Foundry, nodos de fabricación y CPUs afectadas

Los procesadores Xeon 6 “Granite Rapids” y “Sierra Forest” se fabrican en las instalaciones de Intel Foundry, utilizando los nodos Intel 7 e Intel 3. Es precisamente esta capacidad la que está siendo reasignada al grupo DCAI, en detrimento de parte de la producción destinada al mercado cliente.

No obstante, Intel ha aclarado que no todos los lanzamientos de PC se verán afectados. El próximo “Panther Lake”, considerado clave dentro de la hoja de ruta de la compañía, se fabrica en el nodo Intel 18A, por lo que no entra en este reajuste de capacidad. En cambio, otras gamas podrían experimentar menor disponibilidad a medida que el inventario siga reduciéndose.

El papel de TSMC y el impacto real en el mercado de PC

Además, algunos procesadores de consumo como “Arrow Lake” se producen externamente en las fábricas de TSMC, lo que los deja fuera del impacto directo de esta redistribución interna de obleas. Esto permite a Intel mantener cierta estabilidad en segmentos concretos del mercado de PC, incluso en un contexto de tensión en la producción propia.

En conjunto, la situación refleja el cambio de prioridades del mercado, con el sector de centros de datos y IA absorbiendo cada vez más capacidad de fabricación. Aunque Intel insiste en que se trata de un problema temporal, el ajuste confirma que la presión sobre el suministro de CPUs para servidores sigue siendo uno de los grandes retos del sector de semiconductores a corto plazo.

Vía: TechPowerUp

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