A medida que se acerca el primer evento Galaxy Unpacked del año, comienzan a aparecer los primeros benchmarks del Samsung Exynos 2600, el que será el primer SoC del fabricante producido en 2 nm GAA. Este nuevo chip marca un salto técnico importante, no solo por el proceso de fabricación, sino también por integrar la GPU Xclipse 960, basada en una versión personalizada de la arquitectura RDNA 4 de AMD.
Las primeras pruebas publicadas en Geekbench 6 dejan un escenario interesante, con resultados claramente diferenciados según la API gráfica utilizada, comparando el Exynos 2600 con el Qualcomm Snapdragon X Elite, un SoC de referencia en el segmento portátil.
Ventaja clara en OpenCL para el Exynos 2600
El Galaxy S25+ con identificador SM-S947N, destinado al mercado surcoreano, ha sido detectado en Geekbench 6 con un resultado OpenCL de 24.964 puntos. Esta cifra sitúa al Exynos 2600 aproximadamente un 21,8% por encima del Snapdragon X Elite, que alcanza 20.492 puntos en la misma prueba ejecutada sobre un Galaxy Book4 Edge.
El dato resulta especialmente llamativo al tratarse de una comparativa entre un SoC para smartphone y otro diseñado para portátiles, lo que pone de relieve el salto en potencia gráfica bruta que Samsung parece haber conseguido con esta nueva generación.
Vulkan cambia el equilibrio entre ambos chips
El escenario es muy distinto cuando entra en juego la API Vulkan. En esta prueba, el Snapdragon X Elite recupera el liderazgo con 28.934 puntos, superando al Exynos 2600 en torno a un 15,9%. Por ahora, los resultados Vulkan completos del Exynos 2600 no se han publicado de forma definitiva, por lo que la comparativa queda parcialmente abierta.
Conviene además tener en cuenta que el Galaxy Book4 Edge se encontraba funcionando en modo Balanced, lo que implica que el modo de alto rendimiento podría haber arrojado cifras todavía más elevadas para el chip de Qualcomm.
RDNA 4 y un salto importante en ray tracing
Samsung ha destacado que la Xclipse 960 ofrece hasta un 50% más de rendimiento en ray tracing frente a la Xclipse 950 del Exynos 2500, una mejora relevante sobre el papel. Este avance coloca a la GPU integrada del Exynos 2600 en una posición competitiva dentro del ecosistema móvil, especialmente en tareas gráficas avanzadas.
No obstante, la historia reciente de la gama Exynos invita a la cautela. Generaciones anteriores mostraron problemas recurrentes de temperaturas y thermal throttling, incluso en modelos equipados con cámaras de vapor, lo que acabó limitando el rendimiento sostenido en escenarios reales.
HPB, la apuesta de Samsung para controlar las temperaturas
Para esta generación, Samsung confía en su tecnología Heat Pass Block (HPB), un sistema que actúa como disipador térmico integrado y que, según declaraciones internas, podría reducir las temperaturas hasta un 30%. Este enfoque ha despertado incluso el interés de otros fabricantes de chips, según filtraciones procedentes de Weibo.
Si esta solución cumple lo prometido, el Exynos 2600 podría evitar uno de los grandes lastres históricos de la familia y mantener su rendimiento gráfico durante sesiones prolongadas, algo clave para juegos, IA y cargas intensivas.
A la espera de resultados completos en Vulkan y de pruebas en condiciones reales, el Exynos 2600 deja claro que Samsung vuelve a aspirar a competir de tú a tú en el terreno del rendimiento gráfico, aunque la confirmación definitiva llegará cuando el chip sea presentado oficialmente y analizado en profundidad.
Vía: Wccftech













