Apple prepara el lanzamiento de los M5 Pro y M5 Max para la primera mitad del próximo año, pero las primeras señales apuntan a un escenario menos idílico del habitual en Apple Silicon. La eficiencia energética ha sido uno de los grandes pilares de los Mac con ARM, pero nuevas mediciones reales muestran que, bajo cargas sostenidas, los SoCs más potentes pueden alcanzar consumos y temperaturas muy elevados.
El debate se ha reactivado tras la publicación de datos sobre el M4 Max, que sirven como referencia directa para anticipar el comportamiento del M5 Max, especialmente en tareas profesionales intensivas donde la eficiencia deja paso al rendimiento bruto.
El M4 Max alcanza picos de 212W bajo cargas profesionales
Un usuario de Reddit, identificado como MarionberryDear6170, ha mostrado que el M4 Max puede llegar a un consumo pico de 212W al ejecutar Adobe Premiere Pro con múltiples efectos activos. En otras pruebas, el SoC se ha movido entre 187W y 202W, cifras muy alejadas de la imagen de bajo consumo asociada a los Mac.
Estas cargas extremas también han llevado a temperaturas de CPU y GPU de hasta 110°C, valores muy elevados incluso para equipos profesionales. Aunque se trata de escenarios concretos y sostenidos, evidencian que Apple Silicon no es inmune a los límites térmicos cuando se le exige al máximo durante largos periodos.
El M5 Max apunta aún más alto en potencia y consumo
De cara a la próxima generación, el M5 Max se perfila como un SoC todavía más ambicioso, con una configuración prevista de 16 núcleos de CPU y hasta 40 núcleos de GPU. A esto se suma un ligero aumento de frecuencias, con seis núcleos de alto rendimiento funcionando a 4,61 GHz, lo que incrementa aún más la demanda energética.
Aunque el salto de fabricación al proceso N3P de TSMC supone una mejora frente al N3E, se trata de un optical shrink con un beneficio limitado: alrededor de un 5% más de rendimiento al mismo consumo. En la práctica, esto significa que el aumento de potencia del M5 Max podría traducirse directamente en un mayor consumo pico, si Apple no introduce cambios sustanciales en la gestión térmica.
Refrigeración sin cambios y temperaturas al límite
Uno de los puntos que más preocupa es que los MacBook Pro con M5 Max podrían mantener un sistema de refrigeración muy similar al de los modelos actuales. En el caso de los chips base, ya se ha observado que incluso el M5 estándar puede alcanzar 99°C bajo carga debido a una solución térmica con un único heatpipe.
Si el diseño térmico se mantiene, todo apunta a que los modelos con M5 Max volverán a operar cerca de sus límites térmicos en trabajos prolongados. En el hilo de Reddit, varios usuarios señalan que este comportamiento es “normal” siempre que exista margen térmico y energético, aunque no deja de ser llamativo en un portátil.
El chasis se mantiene frío, pero el debate continúa
Un aspecto positivo destacado por el propio usuario es que, pese a los altos consumos y temperaturas internas, el chasis del MacBook Pro se mantuvo frío al tacto. Esto sugiere que Apple sigue priorizando el confort del usuario, aunque sea a costa de llevar el silicio a temperaturas muy altas internamente.
De cara al futuro, muchas miradas están puestas en la posible revisión del sistema de refrigeración con la llegada de la serie M6 MacBook Pro. Los rumores apuntan a que Apple podría introducir cámaras de vapor, una mejora que ya se espera para la familia M6 iPad Pro, y que permitiría gestionar mejor estos picos de consumo.
Si se confirma esta evolución, Apple podría mantener su liderazgo en rendimiento por vatio sin seguir forzando tanto los límites térmicos actuales. Hasta entonces, el M5 Max promete ser una auténtica bestia… pero también uno de los Apple Silicon más exigentes en consumo hasta la fecha.
Vía: Wccftech












