Intel ha logrado un nuevo y relevante contrato con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, consolidando su posición como proveedor estratégico de microelectrónica para aplicaciones críticas. La compañía ha sido seleccionada como proveedor de chips del programa SHIELD, una de las iniciativas más ambiciosas impulsadas por el gobierno estadounidense en materia de defensa y seguridad nacional.
El anuncio fue realizado por James Chew, vicepresidente de Government Technology en Intel, y supone un nuevo hito tras la participación previa de la empresa en el programa Secure Enclave, valorado en 3.500 millones de dólares.
El programa SHIELD, uno de los mayores proyectos del DoD
El contrato Scalable Homeland Innovative Enterprise Layered Defense (SHIELD) cuenta con un techo presupuestario de hasta 151.000 millones de dólares, lo que lo sitúa entre los mayores proyectos tecnológicos del Departamento de Defensa (DoD). Intel figura como uno de los adjudicatarios principales, lo que le permitirá suministrar tecnología clave para sistemas de defensa de nueva generación.
En palabras de Chew, Intel es la única empresa estadounidense que combina I+D en lógica avanzada y fabricación de semiconductores en territorio nacional, un factor decisivo en un contexto donde la seguridad de la cadena de suministro es prioritaria para la administración.
Fabricación doméstica y nodos maduros para uso militar
Aunque no se han detallado los procesos de fabricación concretos que se emplearán en SHIELD, todo apunta a que tendrán un peso importante los nodos maduros, habituales en aplicaciones militares, radiofrecuencia y componentes analógicos. En este sentido, Intel dispone de tecnologías contrastadas como Intel 16, ya utilizadas en RF y sistemas críticos, donde la fiabilidad prima sobre la miniaturización extrema.
Este enfoque encaja con la naturaleza del programa, orientado a defensa antimisiles y sistemas de protección avanzados, donde la robustez, la disponibilidad y el control de producción son factores clave.
Ventaja estratégica como fabricante estadounidense
La condición de fabricante nativo en EE. UU. otorga a Intel una ventaja clara frente a competidores extranjeros en contratos gubernamentales de alta sensibilidad. En proyectos donde el control nacional de la tecnología es imprescindible, las alternativas reales se reducen drásticamente, reforzando el papel de Intel como socio casi obligatorio para la administración.
El respaldo institucional al anuncio quedó patente cuando el actual CEO de Intel, Lip-Bu Tan, reaccionó positivamente a la publicación de Chew en LinkedIn, subrayando la relevancia interna del acuerdo. Chew asumió su cargo en diciembre, con el objetivo explícito de estrechar la colaboración con el gobierno estadounidense y reforzar una cadena de suministro de semiconductores resiliente.
Un paso más en la estrategia de Intel Foundry
Este contrato llega en un momento clave para Intel Foundry, que busca no solo fortalecer su relación con el sector público, sino también atraer clientes externos para sus futuros nodos de fabricación. Tecnologías como 18A-P y 14A están en el centro de las conversaciones con compañías como Apple o Qualcomm, aunque por ahora no existen compromisos firmes.
Aun así, la adjudicación del programa SHIELD refuerza la credibilidad tecnológica e industrial de Intel, demostrando su capacidad para operar en proyectos de máxima exigencia. En un contexto geopolítico cada vez más complejo, la compañía se consolida como pieza clave de la estrategia tecnológica estadounidense, tanto en defensa como en semiconductores avanzados.
Vía: Wccftech










