EE. UU. amenaza con aranceles del 100% a la DRAM fabricada fuera del país

La presión sobre la cadena de suministro de memoria podría intensificarse aún más en los próximos años. A la actual escasez de DRAM y al fuerte aumento de precios impulsado por la demanda de IA, se suma ahora una nueva amenaza: Estados Unidos estaría considerando aplicar aranceles del 100% a los fabricantes de memoria que no produzcan directamente en territorio estadounidense.

El aviso llegó durante el acto de inauguración de la nueva fábrica de Micron en Nueva York, donde el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, fue especialmente claro al señalar que los fabricantes de memoria tienen solo dos opciones: pagar un arancel del 100% o fabricar en Estados Unidos.

La DRAM entra en el punto de mira estadounidense

Aunque la política de refuerzo del Made in USA no es nueva y ya ha atraído grandes inversiones en semiconductores y IA, esta es la primera vez que la DRAM se menciona de forma explícita como posible objetivo directo de aranceles. El contexto no es casual: la memoria se ha convertido en un componente crítico para centros de datos y aceleradores de IA, elevando su valor estratégico a niveles inéditos.

Ni Howard Lutnick ni el Departamento de Comercio especificaron qué compañías se verían afectadas, pero el análisis del sector deja pocas dudas sobre los posibles implicados.

Samsung y SK hynix, en una posición delicada

Entre los grandes productores de DRAM, Samsung ha anunciado inversiones en Estados Unidos relacionadas con procesos frontend y backend, pero no ha confirmado planes para construir una fábrica de memoria DRAM en el país.

Por su parte, SK hynix ha comprometido 4.000 millones de dólares en una instalación en Indiana, centrada en empaquetado avanzado 2.5D e I+D, pero sin líneas de producción de DRAM incluidas en el proyecto.

En este escenario, ambas compañías podrían quedar expuestas si la política arancelaria se materializa tal y como se ha planteado.

Micron, el gran beneficiado potencial

Actualmente, Micron es la única gran empresa del sector con producción de DRAM en Estados Unidos, o al menos con planes firmes para ello. Si los aranceles del 100% se aplican finalmente, la compañía estadounidense partiría con una ventaja competitiva clara frente a sus rivales asiáticos, especialmente en contratos ligados a IA y sector público.

Esta situación podría provocar un cambio profundo en el equilibrio del mercado, forzando a otros fabricantes a replantear inversiones millonarias en suelo estadounidense para evitar penalizaciones.

Impacto global en precios y suministro

La amenaza no se limita a Corea del Sur. Fabricantes taiwaneses como Nanya Technology o Winbond Electronics, que forman parte relevante de la cadena de suministro de DRAM, también podrían verse afectados por unos hipotéticos “aranceles a la memoria”.

Con la demanda de IA disparando los precios de la memoria a máximos históricos, la introducción de un arancel del 100% supondría un golpe adicional para un sector que ya tiene dificultades para escalar capacidad productiva al ritmo que exige el mercado.

Si la medida avanza, el resultado podría ser un encarecimiento aún mayor de la DRAM a nivel global y una aceleración forzada de inversiones en EE. UU., redefiniendo por completo la geografía de la fabricación de memoria en la segunda mitad de la década.

Vía: Wccftech

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