El encarecimiento de la RAM llega al extremo: roban solo los módulos de memoria de un PC

El encarecimiento de la RAM llega al extremo: roban solo los módulos de memoria de un PC

El mercado de memorias atraviesa uno de sus momentos más tensos hasta la fecha. La escasez de DRAM sigue empujando los precios al alza y ya está generando consecuencias que van más allá de la industria. En un caso reciente compartido en un foro público de Corea, un ladrón no se llevó el equipo completo, sino que extrajo únicamente los módulos de memoria RAM de un PC, una señal clara de hasta qué punto estos componentes han ganado valor en el mercado actual.

El incidente refleja una realidad cada vez más evidente: con la RAM alcanzando precios desorbitados, incluso por encima de otros componentes clave, el atractivo económico de los módulos individuales empieza a superar al del propio sistema que los alberga. Una situación que, hasta hace poco, habría parecido impensable.

Un robo selectivo motivado por el valor de la RAM

Según el testimonio compartido, el ladrón accedió a una oficina y rompió el cristal templado de la torre para extraer cuatro módulos de 32 GB de memoria Micron, dejando intacto el resto del equipo. No se trató de un robo improvisado: la elección del objetivo apunta a un conocimiento claro del valor actual de la memoria RAM y de su facilidad de reventa frente a un PC completo.

En el contexto actual, mover una torre entera resulta más arriesgado y aparatoso que llevarse solo los módulos, pequeños, fáciles de ocultar y con un precio por unidad muy elevado. No es casualidad que los comentarios del foro destaquen precisamente este detalle como clave del suceso.

El seguro, atrapado por la inflación de precios

Lo más llamativo del caso no termina en el robo. La empresa afectada contaba con un contrato de responsabilidad para cubrir daños y sustracciones, pero la escasez de RAM está complicando incluso el proceso de compensación. El gestor del seguro se enfrenta a la dificultad de valorar correctamente el coste real de los módulos robados, dado que los precios actuales se han disparado muy por encima de lo habitual.

Este escenario pone sobre la mesa un problema poco tratado: cuando los componentes sufren incrementos extremos de precio, los sistemas tradicionales de tasación y compensación pueden quedarse obsoletos, generando fricciones entre empresas, aseguradoras y proveedores.

Una escalada de precios que no da tregua

El trasfondo de este episodio es una crisis prolongada de suministro. En el mercado de consumo ya se han visto módulos de hasta 256 GB vendidos por miles de dólares, un reflejo directo de la presión sobre la producción de DRAM. A diferencia de otros componentes, la RAM está sufriendo incrementos porcentuales especialmente agresivos, afectando tanto a usuarios domésticos como a empresas.

La situación recuerda a episodios pasados con las tarjetas gráficas, cuando los robos selectivos y el mercado negro se dispararon al calor de la escasez y la especulación. Aunque este caso es anecdótico, funciona como una señal de alerta sobre el estado del mercado.

Un problema que podría alargarse varios años

Las perspectivas a medio plazo no son tranquilizadoras. Según estimaciones del sector y declaraciones recientes de fabricantes como Micron, la escasez de memoria podría prolongarse más allá de 2028, incluso con las fuertes inversiones previstas en nuevas fábricas y ampliaciones de capacidad.

Este horizonte explica por qué situaciones extremas como este robo empiezan a aparecer. Mientras la oferta siga limitada y la demanda no afloje, la RAM continuará siendo un componente crítico y caro, con efectos colaterales que ya trascienden el ámbito puramente tecnológico.

Por ahora, el caso sirve como ejemplo de hasta qué punto el deterioro del mercado de memorias está alterando comportamientos y expectativas. Si la tendencia no se revierte, episodios similares podrían dejar de ser una rareza y convertirse en un síntoma más de una crisis que sigue lejos de resolverse.

Vía: Wccftech

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