Samsung ya habría aprobado el desarrollo del Galaxy Z TriFold 2, un smartphone plegable triple que busca corregir los problemas detectados en la primera generación. La filtración llega tras conocerse el fin anticipado del Galaxy Z TriFold, cuya producción se habría detenido apenas tres meses después de su lanzamiento, lo que apunta a un ajuste estratégico dentro del segmento de plegables avanzados.
El nuevo modelo se centraría en mejorar dos aspectos clave: una bisagra más ligera y ultrafina y una reducción del grosor total del dispositivo, elementos fundamentales para hacer viable este formato en el uso diario. La ventana de lanzamiento se situaría en torno a mediados de 2027, lo que encaja con una estrategia más prudente en productos de carácter experimental.
Nueva bisagra y diseño más compacto para el formato triple
El Samsung Galaxy Z TriFold 2 introduciría una evolución directa en su sistema de plegado triple, con un enfoque claro en optimizar la durabilidad estructural, el peso y la ergonomía general. La nueva bisagra refinada no solo sería más delgada, sino que también mejoraría la resistencia mecánica, un punto crítico en dispositivos con múltiples puntos de flexión.
La compañía también estaría trabajando en una reducción adicional del grosor, uno de los principales retos en este tipo de dispositivos. Hasta la fecha, el volumen físico ha sido uno de los factores que más ha condicionado la adopción de los plegables avanzados, especialmente en formatos más complejos como el triple.
En paralelo, la firma seguiría explorando otros conceptos, como un dispositivo con pantalla extensible mediante mecanismo deslizante, lo que confirma una estrategia activa en el desarrollo de pantallas flexibles de nueva generación más allá del plegado tradicional.
Fin prematuro del Galaxy Z TriFold y presión en costes
El contexto de este desarrollo está directamente ligado al rendimiento comercial del modelo original. El Galaxy Z TriFold habría cesado su producción apenas tres meses después de su lanzamiento, una decisión que apunta a problemas de rentabilidad estructural más que a una simple tirada limitada.
El uso de memoria avanzada y procesadores de alto coste, junto a la complejidad del diseño, habría elevado notablemente el coste de fabricación. En un escenario donde estos componentes están cada vez más demandados por el sector de la IA y los centros de datos, destinar recursos a un producto de bajo volumen y margen reducido deja de ser sostenible.
Este movimiento refleja una tendencia creciente en la industria, donde incluso los fabricantes líderes están ajustando su catálogo para priorizar dispositivos con mejor equilibrio entre coste, escalabilidad y retorno comercial.
Ajustes internos y cambio de proveedores en la estrategia móvil
La división móvil también estaría aplicando medidas internas para reducir costes operativos, incluyendo restricciones en viajes corporativos y programas de retiro voluntario, con el objetivo de recortar gastos hasta en un 30%. Estas decisiones evidencian la presión creciente sobre los márgenes dentro del negocio de smartphones.
Además, la compañía habría optado por diversificar proveedores en componentes clave. En concreto, se habla de la adquisición de 15 millones de paneles OLED más económicos procedentes de CSOT, destinados a modelos como el Galaxy S26 FE y el Galaxy A57, en lugar de recurrir exclusivamente a Samsung Display.
El desarrollo del Samsung Galaxy Z TriFold 2 encaja en este nuevo contexto: mantener la innovación en formatos avanzados, pero con un enfoque más realista en términos de diseño, costes y viabilidad comercial, algo clave para el futuro de los plegables más complejos.
Vía: Wccftech










