Las RTX 60 de NVIDIA apuntan a la arquitectura Rubin y a 2027

Las RTX 60 de NVIDIA apuntan a la arquitectura Rubin y a 2027

NVIDIA no ha realizado anuncios de nuevas GPU en el actual calendario, y aunque algunos usuarios esperaban novedades sobre una hipotética serie RTX 50 Super, la compañía ya había dejado claro con antelación que no presentaría tarjetas gráficas en este periodo. El motivo no se ha explicado oficialmente, aunque el contexto de escasez de memoria, impulsado por la fuerte demanda del sector de IA, sigue condicionando al conjunto de la industria.

Aun así, han empezado a surgir nuevos datos sobre la próxima gran generación gráfica de la compañía. Según una filtración reciente, la hoja de ruta de NVIDIA ya estaría claramente definida más allá de Blackwell, con una arquitectura que no resulta del todo desconocida.

Rubin como base de la próxima generación RTX

De acuerdo con Kopite7kimi, una de las fuentes más habituales y fiables en filtraciones de GPU, las futuras RTX 60 estarán basadas en la arquitectura Rubin. Internamente, estas tarjetas utilizarían chips GR20x, lo que marcaría el siguiente gran salto arquitectónico dentro del sector de GPU de consumo.

Rubin no es un nombre completamente nuevo dentro del ecosistema de NVIDIA. La arquitectura ya fue presentada en GPU de IA como Rubin CPX, anunciada en septiembre del pasado año, lo que sugiere que la compañía está reutilizando y adaptando conceptos desarrollados inicialmente para cómputo avanzado e IA al mercado gráfico generalista y gaming.

Calendario previsto: segunda mitad de 2027

La filtración también apunta a que NVIDIA planea lanzar la serie RTX 60 en la segunda mitad de 2027, un calendario que encaja con la cadencia habitual de la compañía, donde las arquitecturas principales se renuevan cada varios años y no de forma anual. Este enfoque permite introducir cambios más profundos en diseño, eficiencia y capacidades de cómputo, especialmente relevantes en un momento en el que gaming, creación de contenido e IA convergen cada vez más.

No obstante, este calendario no está exento de incertidumbre. La escasez global de memoria, agravada por la explosión de la IA generativa y los centros de datos, sigue siendo un factor crítico. Si la situación no mejora de aquí a 2027, NVIDIA podría verse obligada a ajustar plazos o priorizar determinados segmentos frente al consumo.

Un futuro marcado por la IA y la disponibilidad de hardware

Aunque por ahora no hay detalles técnicos sobre rendimiento, consumo o configuración de memoria, el simple hecho de que Rubin sea la base de las RTX 60 refuerza la idea de que la próxima generación estará aún más orientada a cargas híbridas, combinando renderizado gráfico, aceleración por IA y cómputo general.

Como ocurre con cualquier filtración, conviene tratar esta información con cautela. Sin embargo, la trayectoria de Kopite7kimi y la coherencia del calendario apuntan a que NVIDIA ya está preparando el terreno para su siguiente gran salto arquitectónico, incluso aunque todavía falten años para verlo materializado en el mercado.

Vía: NotebookCheck

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