Xiaomi ha ampliado su catálogo de monitores gaming con nuevos modelos Redmi G25 2026, Redmi G25 2026 300Hz y Redmi G27Q 2026, reforzando su apuesta por el segmento de entrada con altas tasas de refresco a precios ajustados. Aunque por ahora estos modelos permanecen en China, la estrategia encaja con lanzamientos previos como los G Pro 27Qi 2026 o G34WQi 2026, que sí han llegado al mercado global bajo distintas denominaciones.
Este movimiento vuelve a poner el foco en una fórmula conocida: ofrecer paneles rápidos con especificaciones competitivas dentro de rangos de precio contenidos. En este caso, Xiaomi apuesta por configuraciones que alcanzan hasta 320 Hz, lo que sitúa a estos monitores dentro de una categoría muy atractiva para el gaming competitivo en PC, especialmente en títulos donde la fluidez es clave.
Redmi G25 2026: 240 Hz frente a 300 Hz en un mismo formato
Los modelos Redmi G25 2026 y Redmi G25 2026 300Hz comparten prácticamente toda su base técnica, partiendo de un panel IPS de 25 pulgadas con resolución 1920 × 1080 píxeles. Ambos ofrecen un tiempo de respuesta de 1 ms GtG, cobertura del 100% del espacio sRGB y un brillo máximo de 400 nits, lo que los sitúa como opciones sólidas dentro de la gama de entrada.
La principal diferencia reside en la tasa de refresco, con 240 Hz en el modelo estándar frente a 300 Hz en la variante superior, lo que introduce un salto en fluidez orientado a jugadores competitivos. Sin embargo, este aumento tiene un coste adicional relevante, ya que Xiaomi aplica un incremento cercano al 25% por esos 60 Hz extra, una decisión que puede influir en la elección del usuario.
En términos de precio, el modelo base parte desde 599 yuanes (~75€), mientras que la versión de 300 Hz asciende a 749 yuanes (~94€), manteniendo en ambos casos una relación precio-prestaciones muy ajustada dentro del segmento.
Redmi G27Q 2026: salto a 1440p y 320 Hz
El modelo más avanzado de esta serie es el Redmi G27Q 2026, que introduce mejoras claras en resolución y rendimiento. Este monitor integra un panel IPS de 27 pulgadas con resolución 2.560 × 1.440 píxeles, acompañado de una tasa de refresco de 320 Hz, lo que lo sitúa en un nivel superior dentro de la gama gaming asequible.
A pesar del salto en resolución, mantiene características como el tiempo de respuesta de 1 ms GtG y un brillo de 400 nits, lo que indica que Xiaomi ha priorizado la fluidez y la respuesta frente a mejoras en brillo o contraste. Este enfoque resulta coherente con un producto orientado a gaming competitivo en resolución 1440p.
Su precio asciende a 1.299 yuanes (~164€), lo que representa un incremento notable frente a los modelos de 25 pulgadas, pero también introduce un salto real en experiencia visual y definición de imagen, especialmente en configuraciones más exigentes.
Estrategia de Xiaomi: alto rendimiento a bajo coste
Más allá de las especificaciones, estos lanzamientos reflejan una estrategia clara por parte de Xiaomi: democratizar el acceso a altas tasas de refresco sin elevar excesivamente el precio. Este enfoque se alinea con su política habitual en el segmento gaming, donde prioriza el equilibrio entre prestaciones clave y coste contenido.
Además, es importante tener en cuenta que los monitores Redmi suelen llegar al mercado global bajo otras denominaciones. Esto sugiere que estos modelos podrían lanzarse fuera de China más adelante, posiblemente como parte de la gama Gaming Monitor de la marca.
Desde una perspectiva editorial, esta propuesta refuerza una tendencia creciente: el acceso a paneles de 240 Hz, 300 Hz o incluso 320 Hz ya no está limitado a la gama alta. Sin embargo, también introduce un debate interesante sobre si el usuario medio realmente necesita tasas tan elevadas o si se trata de una escalada técnica más orientada al marketing que al uso real.
Vía: NotebookCheck












