La apuesta por los smartphones ultrafinos de gama alta no ha salido como esperaban los grandes fabricantes. Tras los lanzamientos del iPhone Air y el Galaxy S25 Edge, el experimento parece haber terminado en un fracaso comercial, hasta el punto de que marcas chinas como Xiaomi habrían decidido cancelar sus propios desarrollos para evitar repetir el mismo escenario.
Sin embargo, como suele ocurrir en este tipo de proyectos, los prototipos existen, y algunos acaban saliendo a la luz. En esta ocasión, una filtración ha permitido conocer cómo habría sido el Xiaomi 17 Air, un terminal que llevaba al extremo el concepto de diseño ultradelgado.
Un prototipo real con solo 5,5 mm de grosor
El filtrador Ice Universe ha compartido en X un vídeo donde se muestra el chasis del Xiaomi 17 Air desde todos los ángulos. El dato más llamativo es su grosor de solo 5,5 mm, una cifra incluso inferior a la del iPhone Air, y todo ello manteniendo una doble cámara trasera, algo poco habitual en dispositivos tan delgados.
El terminal contaría con una pantalla de 6,59 pulgadas, un módulo de cámaras prominente y la ubicación visible de la carga inalámbrica, lo que deja claro que Xiaomi no pretendía renunciar a funciones clave pese al diseño extremo. Frente al enfoque de una sola cámara del iPhone Air, la presencia de dos sensores traseros habría supuesto una ventaja clara en versatilidad fotográfica, más allá del procesamiento computacional.
Batería de silicio-carbono como baza diferencial
Para hacer viable este diseño, el Xiaomi 17 Air habría recurrido a una batería de silicio-carbono, una tecnología cada vez más común en flagships chinos para mejorar la densidad energética sin aumentar el grosor. Esta elección habría permitido a Xiaomi construir un discurso comercial centrado en mayor autonomía frente a rivales directos como el iPhone Air o el Galaxy S25 Edge, pese a su perfil ultradelgado.
No obstante, la experiencia reciente demuestra que el tamaño de la batería no lo es todo. En pruebas anteriores, la optimización de software de Apple dejó en evidencia que un terminal con una batería un 55% mayor apenas lograba cinco minutos extra de autonomía frente a un iPhone comparable, lo que resta impacto real a este tipo de ventajas técnicas sobre el papel.
Estética frente a usabilidad: un equilibrio que no convence
El diseño del Xiaomi 17 Air resulta claramente familiar, con una estética muy próxima a la del iPhone Air, algo coherente con la conocida tendencia de la marca a replicar líneas de diseño y conceptos de Apple. Sin embargo, el problema no parece estar en el aspecto visual, sino en los compromisos necesarios para alcanzar grosores extremos.
Peso mal repartido, ergonomía discutible, cámaras sobresalientes y autonomía ajustada son factores que han terminado pasando factura a esta categoría. El propio filtrador apunta a que quizá en otro momento del mercado estos dispositivos puedan resurgir, pero por ahora los consumidores parecen poco dispuestos a sacrificar usabilidad real por pura estética.
El caso del iPhone Air como advertencia clara
El recorrido del iPhone Air sirve como ejemplo ilustrativo. Aunque el dispositivo se agotó inicialmente en China, su popularidad se desplomó en pocas semanas, obligando a Apple a reducir su previsión de envíos en un millón de unidades y, posteriormente, a recortar la producción.
Este desenlace explica por qué Xiaomi habría optado por no seguir adelante con el 17 Air, pese a tener un prototipo funcional. Todo apunta a que el mercado ha enviado un mensaje claro: los flagships ultrafinos llaman la atención, pero no venden lo suficiente como para sostener una categoría propia a largo plazo.
Vía: Wccftech



















