Volvo EX90 y su sistema LiDAR pueden dañar la cámara de un smartphone

Volvo EX90 y su sistema LiDAR pueden dañar la cámara de un smartphone

El fabricante sueco Volvo ha apostado fuerte por los sistemas avanzados de asistencia a la conducción en su nuevo Volvo EX90, un SUV eléctrico que incorpora un sistema LiDAR montado en el techo para mejorar la percepción del entorno en tres dimensiones. Esta tecnología, clave dentro de los ADAS, permite detectar con enorme precisión peatones, ciclistas y obstáculos, pero también ha demostrado un efecto inesperado: puede dañar de forma permanente la cámara de un smartphone si se apunta directamente al sensor.

El fenómeno se ha hecho visible tras la difusión de un vídeo en redes sociales donde, al enfocar el LiDAR del vehículo con un móvil, el visor comienza a mostrar artefactos de color púrpura, líneas y puntos defectuosos. El resultado apunta a píxeles muertos irreversibles en el sensor de imagen del teléfono, algo que no tiene reparación por software.

Cómo funciona el LiDAR del Volvo EX90

El LiDAR del Volvo EX90 emplea láseres infrarrojos para emitir pulsos extremadamente rápidos que rebotan en el entorno y regresan al sensor. A partir de ese rebote, el sistema genera un mapa 3D del espacio circundante con una precisión muy superior a la de cámaras o radares tradicionales.

En este caso concreto, el sistema trabaja con una longitud de onda de 1.550 nm, habitual en aplicaciones de automoción avanzada. Esta frecuencia es invisible para el ojo humano, pero no pasa desapercibida para los sensores CMOS de los smartphones, que no están diseñados para soportar una exposición directa y concentrada a este tipo de radiación.

Por qué afecta a las cámaras y no a los ojos

Desde el punto de vista de la seguridad, no existe riesgo para las personas. El LiDAR del Volvo EX90 está certificado como láser Clase 1, lo que implica que es seguro para el uso cotidiano y que su potencia es insuficiente para causar daño ocular. Además, la radiación de 1.550 nm queda bloqueada antes de alcanzar la retina.

Sin embargo, los sensores CMOS de los smartphones son otro asunto. Estos componentes son extremadamente sensibles a la luz infrarroja y al calor localizado. Cuando el sensor recibe directamente el haz del LiDAR, puede producirse una sobrecarga térmica en zonas muy concretas del captador, provocando defectos permanentes en la matriz de píxeles.

Un efecto colateral a tener en cuenta

Este comportamiento no es exclusivo del Volvo EX90, sino una consecuencia directa del avance de los sistemas LiDAR en el sector del automóvil. A medida que estos sistemas ganan potencia y precisión para mejorar la conducción asistida, los dispositivos electrónicos cercanos no preparados para este tipo de exposición pueden verse afectados.

La recomendación es clara: evitar apuntar cámaras de móviles directamente al LiDAR de vehículos equipados con esta tecnología. Aunque el sistema sea seguro para las personas, el riesgo para el hardware del smartphone es real, especialmente si se mantiene la exposición durante varios segundos. Un pequeño recordatorio de que la evolución de los sistemas de asistencia también trae consigo nuevos límites técnicos que conviene conocer.

Vía: Wccftech

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