Un proyecto de modding de hardware está llamando la atención al transformar una RTX 2080 Ti Hall of Fame en una tarjeta que, en la práctica, alcanza especificaciones propias de una Titan RTX, pero apoyándose en una plataforma AIB de gama entusiasta. El resultado combina silicio de GPU TU102 totalmente habilitado, 24 GB de memoria GDDR6 y un límite de potencia muy superior al original, rompiendo las restricciones habituales de la gama GeForce de la era Turing.
La base del proyecto parte de una realidad conocida: la RTX 2080 Ti utiliza el silicio de GPU TU102, pero con bloques desactivados y una configuración de memoria recortada, una segmentación que la separaba artificialmente de la Titan RTX.
Un TU102 completo y un bus de 384 bits
El mod elimina esas limitaciones sustituyendo el chip original por un TU102 completamente desbloqueado, acompañado de 24 GB de memoria GDDR6 que restauran el bus de 384 bits. De este modo, la tarjeta pasa a ofrecer la misma capacidad y ancho de banda de memoria que una Titan RTX, junto con todas las unidades funcionales activas.
La elección de una Hall of Fame como base no es casual. Estas tarjetas destacan por PCBs sobredimensionados, etapas de alimentación reforzadas y sistemas de refrigeración mucho más capaces que los diseños de referencia. Un detalle relevante, ya que la Titan RTX nunca contó con una oleada equivalente de modelos AIB extremos, a pesar de ser el tope de gama profesional-entusiasta de NVIDIA en Turing.
Rendimiento al nivel de configuraciones multi-GPU
Los datos de rendimiento compartidos muestran 18.038 puntos en 3DMark Time Spy Extreme, una cifra especialmente llamativa para una única GPU Turing. Para ponerlo en contexto, configuraciones con dos Titan RTX en SLI suelen situarse en torno a 17.000 puntos, mientras que una RTX 3090 queda claramente por debajo en esta prueba concreta.
Aunque los benchmarks sintéticos no lo son todo, Time Spy Extreme es un test exigente para evaluar estabilidad y comportamiento bajo carga sostenida, precisamente el escenario donde la mejora en alimentación y refrigeración marca la diferencia.
Un límite de potencia llevado al extremo
Otro de los cambios clave es el límite de potencia, que se ha elevado desde el rango habitual de ~300W hasta un techo de 900W. Esto no implica que la tarjeta consuma de forma constante esa cifra, pero sí elimina las restricciones de power limit que suelen frenar las frecuencias bajo carga prolongada.
Gracias a ello, el modder afirma que la GPU puede mantener frecuencias cercanas a 2.150 MHz en el núcleo, algo muy complicado de sostener en una Titan RTX de referencia, tanto por diseño eléctrico como por refrigeración.
De RTX 2080 Ti a Titan RTX… y algo más
A nivel de especificaciones, el salto replica la diferencia clásica entre ambos modelos. La RTX 2080 Ti cuenta con 68 SMs (4.352 núcleos CUDA) y 11 GB de memoria GDDR6 sobre un bus de 352 bits, mientras que la Titan RTX expone 72 SMs (4.608 núcleos CUDA) y 24 GB de memoria con bus de 384 bits.
Este mod une esa habilitación de nivel Titan con una plataforma AIB diseñada para cargas sostenidas extremas, creando una GPU que no encaja en ningún producto comercial oficial, pero que demuestra hasta dónde puede llegar el silicio Turing cuando se eliminan sus límites artificiales.
Más allá de lo anecdótico, el proyecto sirve como recordatorio de la importancia del diseño de placa, la alimentación y la refrigeración, incluso en arquitecturas con varios años a sus espaldas.
Vía: Guru3D














