Un prototipo Intel Larrabee ejecuta Crysis a 36 FPS gracias a unos drivers recuperados

Un prototipo Intel Larrabee ejecuta Crysis a 36 FPS gracias a unos drivers recuperados

Intel vuelve a ser protagonista de una de las recuperaciones más interesantes del hardware antiguo gracias a un prototipo de su GPU Larrabee, un proyecto cancelado antes de llegar al mercado. El sistema ha recuperado la aceleración gráfica mediante unos drivers originales y, según las pruebas compartidas por sus propietarios, ha conseguido ejecutar Crysis a aproximadamente 36 FPS.

El descubrimiento procede del usuario de Reddit pkellythompson, que adquirió un ordenador antiguo en una subasta de material almacenado. En su interior encontró una plataforma de desarrollo Intel Visual Adrenaline, acompañada por dos memorias USB con software de la época. Los archivos recuperados permiten utilizar funciones Direct3D y han sido preservados en Internet Archive para facilitar futuras investigaciones.

Un prototipo Intel Larrabee aparece en un ordenador comprado durante una subasta

El equipo descubierto incorpora una placa base Intel DX58SO y una GPU Larrabee de ingeniería con stepping C0, además de una tarjeta de diagnóstico utilizada durante el desarrollo. El conjunto pertenece a la plataforma Intel Visual Adrenaline, creada para experimentar con una arquitectura gráfica que nunca llegó a comercializarse como producto de consumo.

Su recuperación no fue inmediata. La tarjeta no proporcionaba imagen mediante HDMI, pero consiguió mostrar la pantalla de arranque utilizando una conexión DVI. El ordenador también presentaba problemas para iniciar Windows 7 debido a una configuración incorrecta del controlador de almacenamiento, aparentemente restablecida tras agotarse la pila de la placa base.

Para solucionar el problema, fue necesario cambiar el modo del controlador SATA de AHCI a IDE en la BIOS, permitiendo recuperar el arranque del sistema operativo instalado. La intervención contó con la ayuda de un conocido del propietario, que también se encargó de examinar el software y comprobar el funcionamiento de la tarjeta gráfica.

El hallazgo más importante apareció entre los accesorios del ordenador. Dos memorias USB contenían aproximadamente 82 MB y 728 MB de archivos relacionados con Larrabee, incluyendo drivers, documentación técnica, herramientas de desarrollo e instrucciones para actualizar la VBIOS. Este material resulta especialmente relevante porque permite estudiar el funcionamiento de una plataforma que nunca recibió soporte comercial público.

Crysis alcanza unos 36 FPS a 720p tras instalar otro driver

Una vez recuperado el software, Windows 7 consiguió reconocer correctamente la GPU y habilitar la aceleración Direct3D. El sistema también ejecutó varias aplicaciones de demostración de Microsoft, confirmando que el prototipo podía realizar operaciones gráficas y no se limitaba a proporcionar una salida de vídeo básica.

La siguiente prueba utilizó el Crysis original, ejecutado a 1.280 × 720 píxeles, con calidad gráfica Media y antialiasing desactivado. Los primeros resultados comunicados superaban ligeramente los 17 FPS, una cifra modesta, pero suficiente para demostrar que el hardware podía procesar un videojuego comercial exigente de su generación.

Posteriormente, los responsables encontraron otra versión del controlador dentro de los archivos recuperados. Las nuevas capturas mostraron aproximadamente 36 FPS bajo los ajustes gráficos indicados, más del doble de la lectura inicial. No obstante, no se ha publicado una comparativa controlada que permita atribuir toda la diferencia exclusivamente al cambio de driver, ni mediciones prolongadas de estabilidad.

Estas cifras tampoco representan necesariamente el rendimiento medio del juego completo. Una captura con 36 FPS demuestra que el prototipo alcanzó esa velocidad en una situación concreta, pero no permite conocer los mínimos, los frametimes ni su comportamiento en escenas más exigentes. El resultado debe interpretarse como una demostración funcional de un hardware experimental.

Larrabee utilizaba núcleos x86 para ejecutar gran parte del procesamiento gráfico

Presentada públicamente en 2008, la arquitectura Larrabee planteaba una alternativa al diseño tradicional de las GPU de NVIDIA y AMD. En lugar de depender de una organización gráfica convencional, utilizaba múltiples núcleos x86 sencillos de ejecución in-order, acompañados por unidades vectoriales de gran anchura y determinados bloques de hardware especializados.

Su principal diferencia estaba en la ejecución mediante software de numerosas etapas del pipeline gráfico, incluyendo operaciones que otras GPU resolvían utilizando unidades dedicadas. Larrabee también incorporaba hardware para el procesamiento de texturas, por lo que no era una implementación completamente basada en software.

Este enfoque ofrecía mayor flexibilidad para desarrollar algoritmos gráficos, pero trasladaba una parte importante de la complejidad al software y a sus herramientas de desarrollo. Por ello, los controladores resultaban fundamentales para distribuir correctamente el trabajo entre los núcleos y aprovechar los recursos disponibles.

La evolución de Crysis con diferentes versiones de drivers encaja con esa dependencia del software, aunque los resultados publicados no permiten determinar cuánto margen de optimización conservaba realmente la arquitectura. Tampoco sería correcto extrapolar su rendimiento a partir de una única muestra de ingeniería, cuyas frecuencias y configuración definitiva no están completamente documentadas.

Intel canceló su lanzamiento comercial en 2009 y recuperó parte de la tecnología en Xeon Phi

Intel anunció en diciembre de 2009 que Larrabee no llegaría al mercado como tarjeta gráfica de consumo, después de acumular retrasos en el desarrollo del hardware y del software. La compañía abandonó aquella estrategia comercial, aunque continuó aprovechando parte del trabajo realizado en plataformas de procesamiento paralelo.

La arquitectura contribuyó posteriormente al desarrollo de Intel Xeon Phi, una familia de aceleradores orientados a computación de alto rendimiento. Sin embargo, esto no significa que las tarjetas Xeon Phi puedan ejecutar videojuegos utilizando los drivers recuperados, ya que sus implementaciones y capacidades gráficas son diferentes.

El principal valor del descubrimiento reside en la conservación de los drivers y herramientas originales de una GPU que nunca llegó a las tiendas. Su publicación permite investigar cómo funcionaba Larrabee y realizar nuevas pruebas con los escasos prototipos existentes. Los 36 FPS de Crysis son una demostración interesante, pero la recuperación del software constituye el avance más importante para documentar esta etapa de la historia de Intel.

Vía: TechPowerUp

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