Un cable 12V-2×6 de ASRock evita daños en una RTX 5090 tras superar los 600W

Un cable 12V-2x6 de ASRock evita daños en una RTX 5090 tras superar los 600W

Los problemas asociados al conector de 16 pines siguen persiguiendo a las GPUs de gama extrema, pero en esta ocasión el desenlace ha sido distinto. Un usuario ha reportado que su RTX 5090 se apagó de forma preventiva antes de sufrir daños graves, gracias al cable 12V-2×6 de ASRock, equipado con sensor térmico integrado y un sistema de corte automático de energía.

El caso resulta especialmente llamativo porque la tarjeta gráfica estaba siendo utilizada muy por encima de sus límites de potencia, un escenario en el que otros modelos han terminado con conectores derretidos o daños irreversibles. Aquí, sin embargo, el sistema actuó antes de llegar a ese punto crítico.

Overclock extremo y apagado automático por temperatura

El usuario, activo en Overclock.net, explica que realizó un shunt mod en una MSI RTX 5090 Ventus, además de aplicar refrigeración líquida, con el objetivo de elevar drásticamente el límite de potencia y exprimir al máximo el silicio de GPU. Según su testimonio, la tarjeta llegó a operar muy por encima de los 550W-600W habituales, superando incluso el doble del power limit estándar.

Tras ejecutar cerca de 20 benchmarks intensivos, el sistema se apagó de forma repentina. En un primer momento podría pensarse en un fallo catastrófico del conector, pero el propio usuario confirmó que el responsable fue el cable 12V-2×6 de ASRock, que detectó una temperatura excesiva y ordenó al PSU detener la alimentación.

El cable integra un sensor NTC directamente en el conector que se enchufa a la tarjeta gráfica. Este sensor no solo monitoriza la temperatura en tiempo real, sino que también envía la señal de apagado cuando se supera el umbral de seguridad, fijado en 105°C.

Conector caliente, GPU intacta

El usuario mostró imágenes del conector del lado de la GPU, donde se aprecia una ligera decoloración provocada por el calor extremo. Aun así, la tarjeta gráfica sigue funcionando con normalidad, algo poco habitual en este tipo de situaciones. Eso sí, el sistema no permitía volver a encender la GPU hasta que el cable se enfrió por completo, confirmando que el mecanismo de protección funcionó tal y como estaba diseñado.

Pese a haber evitado un fallo mayor, el propio usuario reconoce que el conector podría haber quedado “irreversiblemente comprometido”, y se plantea reemplazar el conector de la GPU como medida preventiva, aun sabiendo que este tipo de modificaciones anulan la garantía.

Un cable 12V-2x6 de ASRock evita daños en una RTX 5090 tras superar los 600W

Debate sobre el umbral térmico de seguridad

En su publicación, el usuario sugiere que ASRock debería reducir el umbral de apagado desde los 105°C actuales hasta valores más conservadores, en torno a 85°C, para añadir un margen de seguridad adicional. En sus propias palabras:

“Si ASRock bajara el límite de apagado a unos 85°C, sería una barrera mucho más segura para evitar daños permanentes.”

Desde la compañía, no se responsabilizan de escenarios derivados de modificaciones extremas, algo lógico teniendo en cuenta que el shunt mod incrementa de forma artificial el consumo y acelera la degradación del silicio de GPU.

ASRock presume de sus fuentes de alimentación

El caso llegó a oídos de ASRock, que respondió en X destacando la robustez de sus fuentes de alimentación compatibles con este cable. En un mensaje traducido automáticamente, la compañía afirmó:

“Nuestra fuente de alimentación es tan absurdamente buena que es casi ridículo. Está manejando 1.350W sin problemas, ejecutando 200 bucles de benchmark con una RTX 5090.”

Conviene recordar que este cable 12V-2×6 es exclusivo para determinadas fuentes de alimentación de ASRock, concretamente las series Taichi y Phantom Gaming, y no es compatible con otros modelos del mercado.

Una solución parcial, no una excusa para abusar

Tras dispositivos como WireView Pro 2, el cable de ASRock se perfila como una solución realista para muchos propietarios de RTX 5090 preocupados por la seguridad del conector. Sin embargo, incluso con el mejor PSU y los sistemas de monitorización más avanzados, forzar el consumo mediante modificaciones extremas sigue siendo una mala idea.

Aumentar artificialmente el límite de potencia no solo eleva el riesgo térmico, sino que acelera la degradación permanente de la GPU. El mensaje es claro: la protección puede salvar el hardware una vez, pero no convierte el abuso en algo seguro.

Vía: Wccftech

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