TSMC ha decidido acelerar de forma significativa su hoja de ruta industrial fuera de Taiwán. La compañía iniciará la producción de chips de 2 nm en su tercera fábrica de Arizona durante la segunda mitad de 2027, adelantando casi un año el calendario previsto inicialmente, que situaba ese hito en 2028. La confirmación llegó directamente del presidente del grupo, C.C. Wei, en declaraciones a medios taiwaneses.
El movimiento refuerza la estrategia de diversificación geográfica del fabricante y responde tanto a la presión de clientes clave como al contexto geopolítico del sector de semiconductores, cada vez más condicionado por la localización de la capacidad productiva y la seguridad de suministro.
Arizona se consolida como eje clave para el nodo de 2 nm
La nueva fábrica de Arizona se sumará a las ya existentes dentro del complejo estadounidense, que TSMC está ampliando progresivamente. Además del inicio anticipado del nodo de 2 nm, la compañía planea levantar una cuarta fábrica en el mismo emplazamiento, junto con una planta avanzada de encapsulado y ensamblaje de chips, un elemento clave para tecnologías de empaquetado de nueva generación.
Wei describió el conjunto como un futuro “megaclúster fabril”, concebido para dar respuesta a la demanda de clientes estadounidenses y globales que requieren producción avanzada fuera de Asia. Este enfoque va más allá de la fabricación de obleas, integrando también ensamblado avanzado, un área crítica para chips de alto rendimiento y silicio de IA.
Inversión récord y dudas sobre la mano de obra
Para sostener esta expansión, TSMC ha reafirmado su compromiso de invertir 100.000 millones de dólares adicionales en Estados Unidos. El plan incluye tres nuevas fábricas, dos plantas de ensamblaje de circuitos integrados y un centro de I+D, reforzando el peso estratégico de Arizona dentro del ecosistema del grupo.
Sin embargo, el propio Wei reconoció uno de los principales desafíos del proyecto: la disponibilidad de personal cualificado. La firma ya ha experimentado dificultades para cubrir puestos técnicos en EE. UU., un problema que podría intensificarse a medida que el complejo crezca y entre en fases de producción más avanzadas.
Japón, Alemania y Taiwán siguen en la hoja de ruta
La expansión de TSMC no se limita a Estados Unidos. El presidente de la compañía confirmó que la segunda fábrica de Kumamoto (Japón) ya ha iniciado su construcción, mientras que el proyecto de Dresde (Alemania) avanza conforme al calendario previsto. Ambas instalaciones forman parte del esfuerzo por acercar la producción a mercados clave y diversificar riesgos.
En paralelo, TSMC seguirá reforzando su capacidad en Hsinchu y Kaohsiung, donde se concentrará parte de la producción en 2 nm y nodos aún más avanzados, manteniendo a Taiwán como núcleo tecnológico del grupo pese a la creciente internacionalización.
Un movimiento estratégico en plena carrera por los nodos avanzados
El adelanto del 2 nm en Arizona subraya hasta qué punto la competencia por los nodos más avanzados se ha convertido en un factor estratégico global. Con clientes de alto nivel presionando por capacidad localizada y gobiernos incentivando la fabricación nacional, TSMC acelera su despliegue sin perder de vista su liderazgo técnico.
La gran incógnita, más allá de los plazos industriales, será si la compañía logra equilibrar capacidad, costes y talento en mercados donde la experiencia fabril a gran escala no está tan consolidada como en Taiwán.
Vía: TechPowerUp


















