El sector del PC de consumo podría enfrentarse a una nueva etapa de subidas de precios en los portátiles durante los próximos trimestres. Un reciente informe de TrendForce señala que el fuerte encarecimiento de memoria RAM, almacenamiento SSD y procesadores está elevando de forma notable el coste de fabricación de los equipos, una presión que los fabricantes difícilmente podrán absorber sin trasladarla al consumidor final.
Durante los últimos trimestres el mercado ya había mostrado signos de debilidad debido a la caída de la demanda global de ordenadores personales, pero la situación actual añade un nuevo problema: el incremento acelerado del precio de componentes esenciales del hardware. Según los analistas, este escenario podría provocar subidas de precio de hasta un 40% en algunos portátiles, especialmente en configuraciones que utilicen memoria y almacenamiento de mayor capacidad.
El peso de RAM y SSD dentro del coste de un portátil se duplica
Uno de los puntos clave del informe de TrendForce es la evolución del BOM (Bill of Materials) de los portátiles, es decir, el coste total de los componentes necesarios para fabricar un equipo. Tradicionalmente, los módulos de memoria RAM y las unidades SSD representaban aproximadamente el 15% del coste total de componentes de un portátil.
Sin embargo, tras varios ciclos consecutivos de subida en el mercado de memoria DRAM y NAND, esa proporción podría duplicarse hasta alcanzar cerca del 30% del BOM en determinadas configuraciones. Este incremento refleja el fuerte encarecimiento que están experimentando estos componentes, impulsado por factores como ajustes de producción en fabricantes de memoria, recuperación de la demanda en centros de datos y el auge de la inteligencia artificial.
Para los OEMs de PC, este cambio implica una presión creciente sobre el coste de fabricación. En algunos casos, los fabricantes ya han tenido que retrasar lanzamientos o cancelar determinados modelos, especialmente en segmentos donde el precio final del producto es un factor crítico para la competitividad.
CPU, RAM y almacenamiento podrían concentrar el 58% del coste
El informe también apunta a que los procesadores para portátiles podrían experimentar nuevas subidas de precio en los próximos trimestres. Según TrendForce, Intel ya habría comenzado a aumentar el precio de algunos de sus procesadores de entrada en torno a un 15%, lo que añade todavía más presión al coste total de fabricación de los equipos.
Si se combinan estos aumentos con el encarecimiento de memoria RAM y almacenamiento SSD, los analistas estiman que CPU, RAM y almacenamiento podrían representar hasta el 58% del coste total de componentes de un portátil. Esto supondría un incremento notable frente al 45% que representaban anteriormente, lo que refleja cómo los elementos clave del sistema concentran cada vez más peso dentro del coste del dispositivo.
Esta evolución también muestra cómo el equilibrio tradicional del BOM de los portátiles está cambiando. Componentes fundamentales como procesador, memoria y almacenamiento están absorbiendo una proporción creciente del coste total, reduciendo el margen de maniobra de los fabricantes para ajustar precios sin afectar a su rentabilidad.
El encarecimiento del hardware terminará trasladándose al consumidor
Ante este escenario, resulta poco probable que los OEMs de PC absorban completamente el aumento de costes. A menos que los fabricantes decidan asumir una reducción significativa de sus márgenes, lo más probable es que el encarecimiento de los componentes termine reflejándose en el precio final de los portátiles.
El informe menciona ejemplos claros de esta tendencia en el mercado de hardware. Un SSD WD SN7100 de 1 TB, que hace relativamente poco tiempo podía encontrarse por unos 70$ (~60€), ha llegado a venderse recientemente por cerca de 200$ (~172€) en algunos mercados. Una evolución similar se está observando en los módulos de memoria DDR5 para consumidores, cuyos precios también han aumentado de forma considerable.
Si esta tendencia continúa, el mercado podría entrar en una fase en la que los portátiles vuelvan a encarecerse de forma notable, impulsados principalmente por el aumento del precio de los componentes clave que determinan el rendimiento del sistema.
Vía: NotebookCheck










