Tesla ha dado un paso clave en su estrategia de conducción autónoma al iniciar, por primera vez, viajes completamente no supervisados con el Tesla Model Y dentro de su plataforma Robotaxi. Se trata de un despliegue limitado, pero significativo, que marca la transición desde pruebas controladas hacia un servicio comercial sin conductor humano a bordo.
Estos robotaxis operan actualmente en ciudades como Austin y San Francisco, aunque los trayectos totalmente autónomos sin supervisión humana están, por ahora, restringidos a Austin.
FSD no supervisado, una rama distinta del sistema actual
Los Model Y que participan en el programa utilizan una rama de software específica, denominada internamente por Tesla como FSD no supervisado, diferenciándose del FSD supervisado disponible para los propietarios actuales de vehículos Tesla. Esta versión permite que el coche realice todo el trayecto sin intervención humana, ni siquiera como respaldo.
Tesla prevé fusionar ambas ramas de software a lo largo de 2026, momento en el que los propietarios de Model Y 2026 con hardware HW4 podrán ceder sus vehículos a la red Robotaxi y obtener ingresos adicionales cuando no los estén utilizando.
Texas, el punto de partida por su marco regulatorio
El despliegue inicial en Austin no es casual. Texas carece de una normativa específica que limite o condicione la operación de vehículos autónomos sin conductor, lo que ha permitido a Tesla lanzar este servicio sin un empleado de seguridad en el asiento del pasajero.
En una primera fase, la compañía combinará trayectos supervisados y no supervisados, aumentando progresivamente el peso de los viajes totalmente autónomos conforme el sistema acumule datos y validación operativa.
Sin posibilidad de tomar el control del vehículo
Uno de los aspectos más llamativos del servicio es que Tesla no permite a los pasajeros intervenir en la conducción. El volante no puede ser utilizado para tomar el control y, si el sistema detecta intentos reiterados de manipulación, el Model Y se detiene automáticamente y se aparta de la vía.
Esta decisión refleja la confianza de Tesla en el historial de seguridad de FSD, aunque también deja claro que el control total recae en el software durante el trayecto.
I am in a robotaxi without safety monitor pic.twitter.com/fzHu385oIb
— TSLA99T (@Tsla99T) January 22, 2026
Las aseguradoras empiezan a respaldar la autonomía
Tesla ha compartido sus estadísticas de seguridad de FSD con aseguradoras externas, entre ellas Lemonade, que ya prepara un producto específico para vehículos autónomos.
Según la compañía, las primas podrían ser hasta un 50% más baratas por kilómetro cuando el vehículo circula bajo control de FSD en lugar de un conductor humano, una señal clara de que el sector asegurador empieza a valorar la autonomía como un factor de reducción de riesgo.
El inicio de estos viajes sin supervisión convierte a Tesla en uno de los actores más agresivos en la carrera por la conducción autónoma comercial, aunque el verdadero examen llegará cuando el sistema se extienda a más ciudades y a flotas más amplias.
Vía: NotebookCheck










