El movimiento Stop Killing Games ha dado un paso decisivo dentro del marco institucional europeo. Según una actualización publicada por Moritz Katzner, voluntario del proyecto, más de 1,2 millones de firmas de las aproximadamente 1,45 millones registradas ya han sido verificadas oficialmente, un umbral clave que permite avanzar hacia una reunión formal con la Comisión Europea.
Este hito abre la puerta a que los representantes de la iniciativa puedan presentar propuestas legislativas destinadas a evitar la desaparición de videojuegos cuando las editoras deciden poner fin a su soporte oficial, obligándolas al menos a dejar los juegos en un estado jugable.
Verificación completada antes de lo previsto
Katzner explica que el equipo ha decidido adelantar la publicación de las cifras finales, pese a que el plan inicial era revelarlas más adelante, cerca de la próxima reunión con la Comisión Europea. Las limitaciones técnicas y estratégicas habían impedido ofrecer estos datos antes, ya que el grupo quería evitar filtraciones, presiones de lobbies y una exposición prematura.
El anuncio definitivo iba a realizarse mediante un vídeo explicativo, acompañado de una web rediseñada, una reestructuración del Discord y otros cambios internos que todavía no pueden detallarse públicamente.
Un proyecto ciudadano, no institucional
En su mensaje, Katzner subraya que Stop Killing Games no es una organización profesionalizada, sino un proyecto impulsado por voluntarios no remunerados. El equipo insiste en pedir paciencia a la comunidad, recordando que sus integrantes tienen trabajo, familia y responsabilidades personales, y que las últimas semanas han sido especialmente intensas.
El tono del comunicado busca humanizar el proceso, recalcando que detrás del movimiento no hay una institución abstracta, sino personas reales implicadas en una causa que consideran justa: la preservación del acceso a los videojuegos como productos culturales.
Próximos pasos y calendario previsto
El equipo de Stop Killing Games tiene previsto publicar un vídeo informativo más cerca de la reunión con la Comisión Europea, en el que explicarán la estrategia, los siguientes pasos y el enfoque legal que se planteará ante las instituciones.
Además, la información será difundida en canales de comunicación renovados, algunos completamente nuevos, con la colaboración de Ross, que aportará voz e imagen en esta fase de divulgación pública.
Según Katzner, la entrega formal del proceso y el avance institucional están previstos para mediados o finales de febrero, un momento clave que podría marcar el inicio de un debate legislativo real en la UE sobre la conservación de videojuegos y la responsabilidad de las editoras una vez finaliza el soporte oficial.
De confirmarse este avance, Stop Killing Games se consolidaría como una de las iniciativas ciudadanas más relevantes relacionadas con el sector del videojuego en Europa, con capacidad real de influir en futuras normativas comunitarias.
Vía: TechPowerUp












