Seagate alcanza 32 TB por disco con Mozaic 3+ y HAMR

Cuando un NAS se queda sin espacio, ampliar el número de bahías no siempre es la estrategia más eficiente. En muchos entornos profesionales, el límite real está en la capacidad por unidad, especialmente cuando crecen de forma sostenida las bibliotecas multimedia, los proyectos de vídeo 4K, las copias de seguridad incrementales o los datasets de análisis técnico. Con un chasis ya desplegado, aumentar los terabytes por disco permite escalar almacenamiento sin rediseñar la infraestructura ni multiplicar el número de unidades físicas.

Mozaic 3+ y más de 3 TB por plato

El salto a los 32 TB se apoya en la plataforma Mozaic 3+, diseñada para incrementar la densidad areal hasta superar los 3 TB por plato. No se trata de un único avance aislado, sino de la integración coordinada entre medio magnético, sistema de escritura y arquitectura de lectura, buscando elevar capacidad sin comprometer la estabilidad térmica ni la retención de datos a largo plazo.

A nivel físico, el fabricante emplea una superred de aleación de platino que incrementa la coercitividad del medio magnético. En términos prácticos, cada bit se vuelve más resistente a alteraciones involuntarias, algo crítico cuando las regiones magnéticas se reducen y los efectos térmicos empiezan a influir en la estabilidad del estado grabado. El reto técnico ya no es solo almacenar más información, sino garantizar una estabilidad magnética sostenida durante años de funcionamiento continuo.

HAMR y control térmico en la escritura

El segundo pilar es HAMR (Heat-Assisted Magnetic Recording), una tecnología que aplica calor localizado a escala microscópica justo en el momento de la escritura. Al elevar temporalmente la temperatura del punto de grabación, el sistema permite registrar datos en medios de altísima densidad, mitigando la inestabilidad superparamagnética asociada a granos cada vez más pequeños.

La plataforma integra además un escritor basado en plasma, orientado a maximizar la precisión térmica durante el pulso de escritura. Controlar la energía aplicada es esencial, ya que la miniaturización extrema de las pistas reduce los márgenes operativos y obliga a evitar interferencias con pistas adyacentes. En este escenario, el equilibrio entre densidad y fiabilidad depende tanto del diseño del medio como del control térmico aplicado en cada operación de escritura.

Lector espintrónico y fiabilidad de lectura

A medida que aumenta la densidad, la señal magnética se debilita y se vuelve más compleja de interpretar. Para compensarlo, Seagate emplea un lector de nueva generación basado en tecnología espintrónica, capaz de detectar transiciones magnéticas más pequeñas manteniendo una relación señal-ruido estable.

Este componente es clave para sostener la fiabilidad de lectura en pistas estrechas y con celdas magnéticas más compactas. En infraestructuras de almacenamiento empresarial, servidores de respaldo masivo o sistemas de videovigilancia continua, la precisión en la lectura es tan relevante como la densidad alcanzada en la escritura.

Impacto en NAS y videovigilancia profesional

La tecnología Mozaic 3+ ya se materializa en modelos como SkyHawk AI 32 TB, orientado a entornos de videovigilancia y análisis de vídeo, e IronWolf Pro 32 TB, dirigido a NAS profesionales y pequeñas empresas. Incrementar la capacidad por unidad permite reducir el número total de discos para una misma capacidad bruta, lo que puede repercutir en el consumo energético global, la gestión térmica del sistema y la complejidad de la configuración RAID.

No obstante, la transición a discos de 32 TB exige verificar compatibilidades. Es imprescindible comprobar que el firmware del NAS, NVR o DVR soporta esa capacidad y que el controlador reconoce correctamente el tamaño total. Algunos sistemas antiguos imponen límites por unidad, por lo que revisar la lista de compatibilidad del fabricante y actualizar el firmware es un paso previo necesario antes de acometer una ampliación de este nivel.

Vía: Guru3D

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