SanDisk ha actualizado al alza los precios de su catálogo WD Black en la tienda oficial japonesa y el resultado confirma un escenario de tensión extrema en el mercado del almacenamiento. La subida afecta tanto a SSD PCIe 4.0 como a PCIe 5.0, con incrementos que sitúan a las capacidades altas fuera del alcance del consumidor medio. Hoy, un SSD de 8 TB cuesta lo mismo que un PC gaming de gama alta completo hace apenas unos meses.
El movimiento no es aislado. La industria de memorias NAND atraviesa una fase de ajustes de oferta, con recortes de producción y subidas planificadas que están trasladándose rápidamente al precio final. En este contexto, el almacenamiento deja de ser el componente “asequible” del sistema y pasa a convertirse en uno de los cuellos de botella del presupuesto.
Precios oficiales WD Black en Japón, ya convertidos a euros
La actualización publicada en Japón muestra cifras especialmente duras en capacidades medias y altas. Usando el cambio de divisa actual, los precios quedan así:
- WD Black SN8100 8 TB (PCIe 5.0) – 451.000 yenes (~2.459€)
- WD Black SN8100 4 TB (PCIe 5.0) – 225.500 yenes (~1.229€)
- WD Black SN8100 2 TB (PCIe 5.0) – 112.860 yenes (~616€)
- WD Black SN8100 1 TB (PCIe 5.0) – 56.540 yenes (~308€)
- WD Black SN7100 4 TB (PCIe 4.0) – 151.580 yenes (~827€)
- WD Black SN7100 2 TB (PCIe 4.0) – 75.900 yenes (~414€)
- WD Black SN7100 1 TB (PCIe 4.0) – 38.060 yenes (~207€)
- WD Black SN7100 500 GB (PCIe 4.0) – 20.680 yenes (~113€)
Incluso en 500 GB, una capacidad que hasta hace poco era económica, el precio ya supera claramente los 100€, mientras que los 4 TB y 8 TB entran en un territorio históricamente reservado a tarjetas gráficas de gama alta o configuraciones completas.
PCIe 5.0 encarece mucho más de lo que aporta
La diferencia entre PCIe 4.0 y PCIe 5.0 se ha ampliado hasta niveles difíciles de justificar. En capacidades equivalentes, el salto a Gen 5 supone sobrecostes de más de 100€, pese a que en juegos y aplicaciones reales la ganancia frente a Gen 4 es mínima o directamente irrelevante para la mayoría de usuarios.
Esto provoca una paradoja clara: el mercado empuja a tecnologías más rápidas en cifras teóricas, pero penaliza de forma desproporcionada el precio por gigabyte, dejando a los SSD de gran capacidad como productos casi de nicho profesional o entusiasta extremo.
El trasfondo: NAND, recortes y presión al alza
El problema va más allá de una sola marca. Los grandes fabricantes de NAND han anunciado ajustes de producción con el objetivo de reducir inventario y mejorar márgenes, una estrategia que ya se está reflejando en el canal. Si actores clave como Samsung o SK Hynix profundizan en estos recortes, el efecto dominó sobre SSD, DDR5 y otros componentes será inevitable.
Con este escenario, todo apunta a que los precios seguirán bajo presión en el corto plazo. Para el usuario final, la conclusión es clara: apostar hoy por grandes capacidades en SSD implica asumir costes muy elevados, y no hay señales de alivio inmediato mientras la oferta de NAND siga contrayéndose.
Vía: Wccftech










