La firma Samsung ha ajustado sus previsiones de producción de DRAM para este ejercicio con una estrategia claramente conservadora, pese a que la demanda global de memoria continúa acelerándose impulsada por la IA, los hiperescaladores y el sector de los semiconductores avanzados. Las estimaciones actuales apuntan a un crecimiento de un solo dígito, un escenario que anticipa tensiones prolongadas en la cadena de suministro.
Según previsiones del sector, el fabricante surcoreano prevé elevar su producción total de obleas de DRAM en torno a un 5% interanual, una cifra que queda muy por debajo del ritmo de crecimiento que están marcando los pedidos procedentes del ámbito de la IA, donde la demanda podría incrementarse hasta un 30% a lo largo del año.
Un aumento de capacidad muy por debajo de la demanda real
El cuello de botella que atraviesa el mercado de memorias ha obligado a los grandes actores del sector, como Samsung, SK hynix y Micron, a adoptar medidas extraordinarias para priorizar el suministro hacia clientes estratégicos. En el caso del grupo coreano, parte de la producción destinada tradicionalmente al mercado de consumo se está redirigiendo hacia aplicaciones profesionales y de centros de datos.
Aun con la ampliación progresiva del complejo industrial de Pyeongtaek, la producción anual apenas se acercaría a los ocho millones de obleas, una cifra claramente insuficiente frente al crecimiento real de la demanda. Esta prudencia responde al temor de los fabricantes a provocar una sobreoferta cuando el actual ciclo de inversión en IA se estabilice, como ya ocurrió en anteriores fases del mercado de memoria.
La prioridad estratégica pasa por la memoria HBM
Otro factor clave es que gran parte de las nuevas instalaciones y ampliaciones no están pensadas para reforzar la DRAM convencional, sino para cubrir la creciente demanda de HBM, un componente crítico para aceleradores de IA y silicio de GPU de alto rendimiento. Proyectos como la planta M15X de SK hynix, la expansión de Pyeongtaek de Samsung o la futura fábrica de Micron en Idaho están claramente orientados a HBM3, HBM3E y futuras generaciones como HBM4.
Esta estrategia beneficia directamente a fabricantes de chips como AMD y NVIDIA, cuyos aceleradores dependen cada vez más de memorias de alto ancho de banda, pero deja en segundo plano al mercado de consumo, que seguirá enfrentándose a una oferta limitada durante bastante tiempo.
Escasez prolongada y presión sostenida hasta 2028
Las previsiones actuales del sector apuntan a que la escasez de memoria no se resolverá a corto plazo. Directivos de la industria coinciden en que la IA está ampliando de forma constante el mercado total direccionable para los proveedores de memoria, absorbiendo cualquier incremento de capacidad que se incorpore de forma gradual.
Con aumentos de producción tan contenidos y una demanda que no deja de crecer, el mercado de DRAM seguirá bajo presión durante los próximos años. Salvo un cambio brusco en el ciclo de inversión o en el ritmo de adopción de la IA, el equilibrio entre oferta y demanda no llegará antes de 2028, especialmente para los sistemas y usuarios del segmento generalista.
Vía: Wccftech


















