Aunque Resident Evil Requiem ya se ha lanzado oficialmente en PC y consolas, la versión para macOS todavía no existe. Sin embargo, nuevas pruebas muestran que el juego ya puede ejecutarse en Mac con Apple Silicon utilizando CrossOver 26, una herramienta basada en Wine que permite ejecutar aplicaciones de Windows en macOS.
El creador de contenido Andrew Tsai ha publicado varias pruebas que demuestran que los Mac más recientes con chips M3 y M4 pueden mover el juego con un rendimiento sorprendentemente sólido, incluso sin depender de técnicas agresivas de escalado o generación de fotogramas.
Los chips M1 y M2 no logran ejecutar el juego correctamente
Según las pruebas publicadas, los Mac con Apple Silicon de primera generación como M1 y M2 no consiguen ejecutar Resident Evil Requiem, ya que el juego se bloquea durante el arranque.
Una posible explicación es la ausencia de soporte de hardware para mesh shaders, una característica gráfica que Resident Evil Requiem parece utilizar de forma intensiva en su motor gráfico.
Esto sugiere que las GPU más recientes de Apple incluidas en los chips M3 y posteriores cuentan con las capacidades necesarias para ejecutar correctamente el título.
Un MacBook Pro con M3 Max alcanza unos 70 FPS a 1080p
Las pruebas más completas se realizaron en un MacBook Pro equipado con un chip M3 Max, acompañado de 48 GB de memoria unificada y una GPU de 40 núcleos.
El juego se ejecutó mediante CrossOver 26 utilizando la capa de compatibilidad Game Porting Toolkit de Apple, con resolución nativa de 1080p, ajustes gráficos por defecto, MetalFX desactivado y sin generación de fotogramas.
En estas condiciones el sistema logró alrededor de 70 FPS en una escena urbana abierta, con tiempos de fotograma cercanos a los 14 ms y un consumo aproximado de 10,5 GB de memoria gráfica.
Las escenas en interiores resultaron incluso más fluidas, con entre 73 y 75 FPS y tiempos de fotograma de entre 13 y 14 ms, lo que demuestra que el hardware puede manejar el juego con bastante soltura.
A 1440p con MetalFX el rendimiento ronda los 50 FPS
Cuando la resolución se elevó a 1440p, utilizando MetalFX en modo Quality, el juego se ejecutó a unos 50 FPS con tiempos de fotograma cercanos a los 19-20 ms.
En este modo el juego renderiza internamente a 1708 × 960 píxeles antes de escalar la imagen hasta 2560 × 1440, mientras que la generación de fotogramas permanece desactivada.
Durante esta prueba el sistema utilizó aproximadamente 11,2 GB de memoria de GPU y 17,2 GB de memoria de aplicación.
La generación de fotogramas impulsa el rendimiento hasta 87 FPS
Cuando se activó la generación de fotogramas, el rendimiento mejoró de forma notable. En la misma configuración de 1440p con MetalFX Quality, el juego alcanzó alrededor de 87 FPS con tiempos de fotograma cercanos a los 11-12 ms.
En este caso el overlay muestra una tasa de renderizado real de unos 34-35 FPS, lo que indica que la generación de fotogramas se encarga de elevar la tasa final de imágenes mostradas.
El consumo de memoria también aumentó ligeramente, con unos 13,1 GB de memoria gráfica y 19,3 GB de memoria de aplicación.
Incluso un MacBook Air con chip M4 puede ejecutar el juego con algunos ajustes, configurándolo a 1080p con el preset gráfico más bajo, MetalFX Ultra Performance y generación de fotogramas activada.
En esta configuración el título alcanza unos 60 FPS, con tiempos de fotograma cercanos a los 16 ms, mientras que el renderizado real se sitúa alrededor de 31-32 FPS.
Estos resultados muestran que Resident Evil Requiem puede ejecutarse de forma sorprendentemente fluida en Apple Silicon, incluso sin una versión oficial para macOS, gracias a herramientas como CrossOver y el Game Porting Toolkit de Apple.
Vía: NotebookCheck










