Redragon Impactsphere GS818: 60W, bambú y Bluetooth 5.3 por 79,99$

Redragon Impactsphere GS818: 60W, bambú y Bluetooth 5.3 por 79,99$

Redragon ha ampliado su catálogo con los Impactsphere GS818, unos altavoces de escritorio 2.0 capaces de ofrecer hasta 60W de potencia conjunta. Frente a la estética gaming habitual de la marca, esta vez apuesta por un diseño mucho más discreto que combina paneles frontales de bambú con un recubrimiento de tela alrededor de las cajas.

La conectividad tampoco se limita al PC. Los GS818 admiten Bluetooth 5.3, entrada analógica de 3,5 mm y USB-C con tarjeta de sonido integrada, además de incorporar una salida específica para conectar un subwoofer externo. Su precio oficial es de 79,99$ (70€).

Dos vías por altavoz y 30W para cada caja

Cada Impactsphere GS818 incorpora un tweeter de cúpula de seda de 1 pulgada y un transductor de medios-graves de 3 pulgadas con cono de aluminio. Redragon especifica 30W para cada caja, elevando la potencia máxima total del conjunto hasta 60W.

La respuesta de frecuencia anunciada cubre desde 45 Hz hasta 20 kHz, una extensión considerable teniendo en cuenta las dimensiones del sistema. Sin embargo, el fabricante no detalla el margen de tolerancia utilizado para medir esos 45 Hz, por lo que no conviene equiparar esa cifra con la profundidad de graves que ofrecería un subwoofer dedicado.

Precisamente por sus dimensiones, los transductores de 3 pulgadas tienen limitaciones físicas claras en las frecuencias más bajas. La salida dedicada para subwoofer permite convertir posteriormente el conjunto en un sistema 2.1, reforzando los graves sin necesidad de sustituir los altavoces principales.

Bluetooth 5.3, entrada de 3,5 mm y audio digital por USB-C

Los GS818 ofrecen tres formas principales de recibir audio, facilitando su uso tanto con un ordenador como con dispositivos móviles. Bluetooth 5.3 cubre la conexión inalámbrica, mientras la entrada de 3,5 mm mantiene compatibilidad con fuentes analógicas convencionales.

El USB-C resulta especialmente interesante en un escritorio con PC. La conexión transporta el audio digital hacia una tarjeta de sonido integrada en los propios altavoces, evitando depender de la salida analógica de la placa base o del portátil.

Además, los Impactsphere GS818 funcionan sin instalar software adicional. Redragon no ofrece una aplicación específica para ecualización, perfiles o efectos, de modo que el sistema está planteado como una solución plug and play donde prácticamente todo el control se realiza desde el propio hardware.

Para algunos usuarios, la ausencia de software supondrá menos posibilidades de personalización. Para otros, prescindir de procesos adicionales, cuentas y aplicaciones residentes puede ser una ventaja, especialmente en unos altavoces cuyo objetivo principal es reproducir sonido desde varias fuentes.

Los controles físicos están integrados en el altavoz derecho

Redragon coloca los controles de encendido y volumen en la parte superior de la caja derecha, una ubicación fácilmente accesible cuando los altavoces están situados a ambos lados del monitor. Esto resulta especialmente práctico cuando se utiliza Bluetooth y no se quiere depender constantemente del móvil o del PC para efectuar ajustes básicos.

El conjunto también ocupa relativamente poco espacio. Cada caja mide aproximadamente 100 × 156,7 × 174 mm, por lo que sus 10 cm de anchura facilitan la instalación incluso en escritorios donde unos monitores de estudio convencionales resultarían demasiado grandes.

Ese formato compacto también explica parte de la filosofía acústica del producto. Redragon busca combinar un tamaño contenido con una arquitectura de dos vías, reservando al usuario la posibilidad de añadir más adelante un subwoofer si necesita mayor extensión en graves.

Bambú y tela sustituyen a la estética gaming tradicional

Probablemente sea el diseño lo que más diferencia a los GS818 del resto de periféricos asociados habitualmente a Redragon. No encontramos iluminación RGB, formas agresivas ni elementos visuales claramente orientados al gaming, sino un frontal de bambú acompañado por tejido sobre el recinto.

El resultado acerca visualmente los GS818 a unos pequeños altavoces de estantería adaptados para escritorio, permitiendo integrarlos también en entornos de trabajo o configuraciones minimalistas. Es un cambio notable para una marca conocida principalmente por teclados, ratones y accesorios gaming económicos.

Conviene precisar que el bambú corresponde al panel frontal y no implica que toda la caja acústica esté fabricada en madera. Redragon no detalla completamente la construcción interna del recinto, algo que sería necesario para valorar aspectos como resonancias, rigidez o amortiguación.

Por tanto, el acabado aporta principalmente una diferencia estética hasta que existan mediciones o pruebas acústicas independientes. La apariencia puede evaluarse a simple vista; el comportamiento real de la caja necesita bastante más que una ficha técnica.

Redragon Impactsphere GS818: 60W, bambú y Bluetooth 5.3 por 79,99$

La salida para subwoofer amplía sus posibilidades

La conexión SUB OUT permite añadir un subwoofer externo sin sustituir los GS818, una característica poco habitual en algunos sistemas compactos de este rango de precio. Puede resultar útil tanto en juegos como en películas o música donde el impacto de las frecuencias bajas tenga mayor importancia.

Delegar esa parte del espectro en un subwoofer también puede beneficiar a las cajas principales. Los transductores de 3 pulgadas pueden concentrarse en medios y parte del grave mientras una unidad dedicada trabaja las frecuencias más bajas, aunque el resultado final dependerá del subwoofer utilizado y de cómo se integre con el sistema.

Los GS818 se venden, en cualquier caso, como un sistema estéreo 2.0, por lo que el subwoofer no forma parte del paquete. La salida simplemente deja abierta la posibilidad de ampliar el equipo posteriormente.

Ya están disponibles por 79,99$

Los Redragon Impactsphere GS818 aparecen actualmente en la tienda oficial por 79,99$ (70€). La conversión corresponde al cambio actual y no representa un precio oficial para España, donde impuestos, distribución y disponibilidad pueden modificar la cifra.

Por ese importe, el fabricante reúne 60W máximos, configuración de dos vías, Bluetooth 5.3, USB-C digital, entrada de 3,5 mm y salida para subwoofer. Todo ello llega además en unas cajas compactas que renuncian deliberadamente al RGB y al software adicional.

La propuesta resulta interesante precisamente porque Redragon ha evitado llenar la ficha técnica de funciones gaming poco relacionadas con el sonido. El principal interrogante queda en el rendimiento acústico real de los transductores de 3 pulgadas, especialmente en graves y a volúmenes elevados, algo que solo podrá determinarse mediante pruebas independientes.

Vía: TechPowerUp

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