Qualcomm estaría preparando un cambio relevante en su estrategia de chipsets flagship para este año. Según las últimas filtraciones, la compañía lanzará dos variantes de su próximo SoC de gama alta: Snapdragon 8 Elite Gen 6 y Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro, con diferencias claras en memoria, almacenamiento y posicionamiento de precio.
La principal novedad es que, aunque el modelo Pro será el más avanzado del catálogo, no obligará a los fabricantes a adoptar siempre los estándares más caros, algo especialmente relevante en un contexto de tensión en el mercado DRAM y márgenes cada vez más ajustados para los OEMs de Android.
Dos chipsets flagship con enfoques distintos
Según la información publicada en Weibo, el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro será el único de los dos en ofrecer compatibilidad oficial con LPDDR6 y UFS 5.0, marcando el salto tecnológico más ambicioso de Qualcomm en el segmento móvil hasta la fecha.
Sin embargo, aquí llega el matiz clave: el modelo Pro también sería compatible con LPDDR5X, LPDDR5 y estándares de almacenamiento anteriores, permitiendo a los fabricantes ajustar costes sin renunciar al silicio más avanzado. Esta flexibilidad contrasta con lo que se espera del Snapdragon 8 Elite Gen 6 “no Pro”, que, según la filtración, se limitaría a LPDDR5, un dato que genera dudas y podría deberse a un error de traducción o a información incompleta.
Resulta especialmente llamativo porque incluso el Snapdragon 8 Gen 5, que no es el tope de gama, ya admite LPDDR5X, por lo que esta limitación no encaja del todo con la evolución lógica de la plataforma.
LPDDR6: más rendimiento, pero también más cara
Uno de los motivos detrás de esta estrategia estaría en el precio de la memoria LPDDR6. Otro informador chino, Smart Chip Insider, apunta a que LPDDR6 sería aproximadamente un 20% más cara que LPDDR5X, y además solo estaría disponible en configuraciones de 16 GB, al menos en una primera fase.
Este escenario encaja con la información sobre Xiaomi, que estaría probando internamente el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro (identificado con el SM8975), pero sin planes claros de lanzar sus flagships con LPDDR6, precisamente por el impacto en costes y márgenes.
Para los fabricantes, el atractivo del modelo Pro estaría más en el salto de proceso y rendimiento que en la adopción inmediata de la nueva memoria.
El impacto del salto a 2 nm de TSMC
Otro factor clave es que el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro marcaría el estreno del nodo TSMC N2P de 2 nm en el sector móvil. Este cambio supondrá un aumento notable del coste por chip, lo que obliga a los fabricantes a buscar ahorros en otros componentes, como memoria y almacenamiento.
En este contexto, la compatibilidad con LPDDR5 y LPDDR5X se convierte en una herramienta estratégica para Qualcomm, ya que permite a sus socios mantener precios más competitivos sin renunciar al rendimiento del nuevo silicio.
Una estrategia pensada para proteger márgenes
A falta de confirmación oficial, todo apunta a que Qualcomm quiere ofrecer un SoC “premium flexible”, capaz de adaptarse a distintos niveles de coste según el mercado y el fabricante. El Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro sería más caro que el modelo estándar, pero también mucho más configurable, algo especialmente valioso en un momento en el que cada euro cuenta en la gama alta Android.
Si estas filtraciones se confirman, el enfoque de Qualcomm podría marcar tendencia en el sector: máximo rendimiento, pero con libertad para recortar donde más duele al bolsillo.
Vía: Wccftech










