Qualcomm estudia fabricar el Snapdragon 8 Elite Gen 5 con Samsung y tensiona Exynos

Qualcomm estudia fabricar el Snapdragon 8 Elite Gen 5 con Samsung y tensiona Exynos

El fabricante Samsung estaría manteniendo conversaciones avanzadas con Qualcomm para producir en masa el Snapdragon 8 Elite Gen 5, un acuerdo que reforzaría su negocio de fabricación de semiconductores y permitiría al diseñador estadounidense avanzar hacia una estrategia de producción diversificada. La información surge tras el envío previo de muestras para evaluación técnica, un paso habitual antes de cerrar pedidos a gran escala.

De materializarse, esta alianza tendría consecuencias directas en el reparto de SoCs dentro de la familia Galaxy S y en el futuro de Exynos, ya que una mayor adopción de chipsets Snapdragon fabricados por la propia Samsung alteraría el equilibrio interno entre costes, volumen y estrategia comercial del grupo.

El aumento del coste de los chipsets impulsa la diversificación

Uno de los factores clave detrás de este movimiento es el encarecimiento progresivo de los chipsets de gama alta. El Snapdragon 8 Elite Gen 5 tendría un coste estimado de 280$ (~242€) por unidad, mientras que el futuro Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro podría superar la barrera de los 300$ (~259€) si continúa dependiendo exclusivamente de TSMC para su fabricación.

Ante este escenario, Qualcomm busca reducir su dependencia de un único proveedor, mejorar su capacidad de negociación y contener el impacto de los costes en los dispositivos premium. La tecnología de 2 nm GAA de Samsung aparece como una alternativa estratégica, especialmente en su evolución SF2P, diseñada para mejorar densidad de transistores, eficiencia energética y escalabilidad industrial.

Más Snapdragon en Galaxy S y presión directa sobre Exynos

Uno de los efectos más relevantes del posible acuerdo sería el aumento del peso de Snapdragon en los Galaxy S. Qualcomm podría condicionar los pedidos a que la mayoría de los modelos de gama alta utilicen su silicio de SoC, reduciendo la presencia de Exynos en mercados clave.

Desde el punto de vista del negocio de fabricación de chips, el movimiento sería positivo para Samsung, ya que aseguraría volúmenes estables, ingresos recurrentes y una mayor credibilidad tecnológica frente a clientes externos. Sin embargo, la división Mobile Experience se vería obligada a asumir un mayor coste por dispositivo, al sustituir Exynos por chipsets Snapdragon más caros, con impacto directo en los márgenes del negocio móvil.

Este delicado equilibrio interno explica por qué el posible acuerdo genera tensiones dentro del propio grupo, pese a los beneficios evidentes para su división industrial.

El rendimiento del proceso de 2 nm es el factor decisivo

Más allá de la negociación comercial, el elemento clave será el rendimiento de fabricación del proceso de 2 nm GAA. Actualmente, las estimaciones del sector sitúan el porcentaje de chips funcionales en torno al 50%, una cifra insuficiente para una producción masiva y sostenida de SoCs de gama alta.

Para que Qualcomm dé luz verde a pedidos de gran volumen, Samsung tendría que elevar ese rendimiento hasta al menos el 70%, un nivel considerado mínimo para garantizar costes controlados, suministro estable y plazos fiables. Aunque la compañía ya ha cerrado contratos relevantes, como el acuerdo de 16.500 millones de dólares con Tesla y varios fabricantes chinos de equipamiento especializado, atraer a Qualcomm supondría un salto cualitativo mucho mayor.

Si Samsung logra mejorar sus procesos y cerrar esta alianza, el equilibrio del mercado de semiconductores móviles podría cambiar de forma significativa, con efectos duraderos sobre Galaxy S, Exynos y la estrategia industrial de Qualcomm en los próximos años.

Vía: Wccftech

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