El OPPO Watch X3 será presentado oficialmente el 17 de marzo, y la propia compañía ha adelantado ya varios de los aspectos clave de este smartwatch en su página de lanzamiento. El nuevo modelo introduce cambios importantes en el diseño, comenzando por una caja fabricada en titanio, que sustituye al acero inoxidable de la generación anterior. Según los datos oficiales, este material permite reducir el peso en un 16% y adelgazar el cuerpo del reloj en un 6,4%, lo que apunta a un dispositivo más cómodo para uso diario y deportivo.
Diseño más ligero y pantalla AMOLED mucho más brillante
El nuevo OPPO Watch X3 mantiene un diseño circular con pantalla AMOLED, pero uno de los cambios más llamativos está en el brillo máximo del panel. La compañía afirma que alcanza 3.000 nits, una cifra notablemente superior a la habitual en este segmento. En la práctica, estos niveles de brillo suelen activarse únicamente bajo luz solar directa, ya que están pensados para mejorar la legibilidad en exteriores.
La construcción también apunta a una mayor resistencia. El reloj cuenta con certificación IP69, además de cumplir el estándar militar MIL-STD-810H, lo que indica una protección elevada frente a polvo, agua y condiciones ambientales exigentes. Según la información adelantada, el dispositivo podrá utilizarse durante actividades acuáticas, lo que refuerza su orientación deportiva.
En cuanto al control, el sistema combina pantalla táctil, un botón lateral y una corona digital, un esquema que se ha consolidado en muchos smartwatches premium por ofrecer un manejo más preciso cuando se navega por menús o aplicaciones.
Amplio conjunto de sensores y funciones de salud
Uno de los apartados en los que más insiste OPPO es el de seguimiento de salud, donde el Watch X3 integra varios sensores biométricos. Entre ellos se incluyen sensor de frecuencia cardíaca, SpO2, sensor de temperatura de la piel y electrocardiograma (ECG). Todos ellos pueden utilizarse conjuntamente en un chequeo rápido de 60 segundos, diseñado para ofrecer una instantánea general del estado del usuario.
El sistema también puede detectar posibles riesgos de hipertensión, aunque el reloj no realiza una medición real de la presión arterial. Este tipo de funciones suelen apoyarse en algoritmos que analizan distintos parámetros fisiológicos para identificar patrones asociados a posibles problemas cardiovasculares.
En el contexto actual del mercado, los fabricantes están reforzando este tipo de funciones porque los smartwatches se están posicionando cada vez más como dispositivos de monitorización preventiva de la salud, un terreno donde Apple, Samsung y otros fabricantes llevan años compitiendo.
LTE con eSIM y compatibilidad simultánea con dos smartphones
El OPPO Watch X3 también incorpora conectividad LTE mediante eSIM, lo que permite utilizar el reloj de forma independiente para llamadas, mensajes o aplicaciones cuando no se lleva el smartphone encima. Esta función resulta especialmente útil para actividades deportivas o desplazamientos cortos.
Una característica menos habitual es la posibilidad de conectarlo simultáneamente a un iPhone y a un smartphone Android, algo pensado para usuarios que manejan más de un dispositivo en su día a día. El reloj también será compatible con más de 100 aplicaciones, ampliando las posibilidades de uso más allá de las funciones deportivas y de salud.
Desde una perspectiva de mercado, este modelo apunta a competir directamente con dispositivos como el OnePlus Watch 3, reforzando el ecosistema de la marca dentro del segmento de smartwatches avanzados, donde el diseño, la autonomía y las funciones de salud se han convertido en los principales factores diferenciales.
Vía: NotebookCheck












