NVIDIA ha vuelto a poner el foco en Taiwán como pieza central de su estrategia industrial. El CEO Jensen Huang reunió recientemente a buena parte de la cadena de suministro taiwanesa en su ya conocida cena de alto nivel, un encuentro simbólico que refleja hasta qué punto la compañía considera crítica esta relación para sostener su liderazgo en IA y aceleración computacional.
En un contexto marcado por tensiones en DRAM, NAND, semiconductores y encapsulado avanzado, la compañía se muestra confiada gracias a un modelo de colaboración más profundo de lo habitual. No se trata solo de acuerdos comerciales: la estrategia pasa por integración vertical, visibilidad mediática de los socios y una coordinación estrecha que reduce riesgos en cada fase de fabricación.
Una red industrial cohesionada y estratégica
Durante la visita, Huang estuvo acompañado por directivos de primer nivel de TSMC, MediaTek, Foxconn, Wistron y Quanta Computer, entre otros. Estas empresas están detrás de componentes esenciales para servidores de IA, sistemas edge y plataformas de alto rendimiento.
Este ecosistema cubre desde frontend y backend de semiconductores hasta servidores de IA, electrónica de potencia, soluciones térmicas, PCB y fabricación industrial inteligente. La clave está en que NVIDIA no solo consume capacidad productiva, sino que prioriza relaciones a largo plazo, algo especialmente relevante cuando la demanda de silicio de GPU, memoria y empaquetado avanzado se dispara.
Acceso preferente y estabilidad de suministro
Más allá del simbolismo, el mensaje es operativo: NVIDIA logra acceso preferente a líneas de producción y una coordinación “micro” de los ciclos de producto. Esta cercanía reduce el impacto de los cuellos de botella que sí afectan a otros actores del sector de IA y del sector de semiconductores.
Según declaraciones a medios locales, Huang ha llegado a afirmar que la compañía no existiría sin Taiwán, subrayando la dependencia mutua en un entorno que exige precisión, escala y velocidad. En el caso de TSMC, el directivo confía en una expansión de capacidad superior al 100% en la próxima década, alineada con lo que describe como el mayor despliegue de infraestructura tecnológica a escala global.
Un efecto arrastre en inversiones y capacidad
La posición de NVIDIA genera un efecto arrastre: socios como Foxconn, Quanta o Wistron muestran disposición a invertir en capacidad productiva ante la magnitud de los pedidos y la previsibilidad del roadmap. Esta dinámica refuerza la resiliencia de la cadena de suministro y explica por qué la firma apenas acusa escasez en DRAM, NAND o chips avanzados, incluso en picos de demanda.
En conjunto, la estrategia va más allá de asegurar componentes: consolida un bloque industrial capaz de responder con rapidez a la carrera por la IA, manteniendo a NVIDIA un paso por delante en un mercado donde el suministro se ha convertido en una ventaja competitiva tan decisiva como la propia arquitectura de sus productos.
Vía: Wccftech












