NVIDIA refuerza su apuesta por Vera y CoreWeave tendrá acceso anticipado al nuevo CPU

NVIDIA refuerza su apuesta por Vera y CoreWeave tendrá acceso anticipado al nuevo CPU

NVIDIA ha dado un nuevo paso estratégico en el sector de centros de datos al confirmar que CoreWeave será el primer proveedor en ofrecer los nuevos CPU Vera como solución independiente, sin necesidad de integrar todo el ecosistema de racks de la compañía. El movimiento refuerza la apuesta del fabricante por controlar más capas de la infraestructura de IA, en un contexto donde el cuello de botella del CPU empieza a ser tan crítico como el de la GPU.

El anuncio se produce tras una inyección adicional de capital de 2.000 millones de dólares en CoreWeave, operación que incluye la compra de acciones Clase A a 87,20$ (~73€) y que busca acelerar el objetivo del proveedor de desplegar 5 gigavatios de fábricas de IA para 2030. En una entrevista con Bloomberg, Jensen Huang confirmó que este acuerdo sitúa a CoreWeave como socio preferente para el debut operativo de Vera.

Vera como CPU independiente dentro de la infraestructura de IA

Uno de los aspectos más relevantes del anuncio es que Vera no llegará únicamente como parte de una solución cerrada, sino como CPU standalone, permitiendo a los clientes ejecutar cargas de trabajo de CPU sobre silicio de NVIDIA sin depender obligatoriamente de sus GPU. Este enfoque amplía de forma notable el alcance del ecosistema del fabricante y abre la puerta a configuraciones más flexibles y económicas frente a soluciones de rack completo.

Desde el punto de vista estratégico, la compañía reconoce implícitamente que el sector de CPU para servidores se ha convertido en un elemento crítico dentro de la cadena de suministro de IA, especialmente con el avance de la IA agentic, donde la coordinación entre CPU, memoria e interconexión resulta clave para escalar rendimiento y eficiencia.

Arquitectura Olympus y salto técnico frente a Grace Blackwell

Las CPU Vera representan el mayor salto técnico del fabricante en este segmento hasta la fecha. Están basadas en una arquitectura ARM personalizada de nueva generación, conocida internamente como Olympus, con una configuración de 88 núcleos y 176 hilos, gracias a la tecnología NVIDIA Spatial Multi-Threading.

A nivel de interconexión y memoria, Vera incorpora un enlace NVLink-C2C coherente de 1,8 TB/s, soporte para hasta 1,5 TB de memoria del sistema (el triple que Grace) y un ancho de banda de memoria de 1,2 TB/s mediante SOCAMM LPDDR5X. Todo ello se complementa con capacidades de computación confidencial a escala de rack, un punto clave para clientes empresariales y entornos regulados.

Más allá del centro de datos: pistas sobre futuros diseños

Durante su intervención, Huang también mencionó “acuerdos de integración de CPU aún no anunciados”, una frase que ha disparado las especulaciones. En el sector se interpreta como una posible referencia indirecta a los SoCs ARM N1 y N1X, orientados a equipos de consumo y Copilot+ PCs con cargas de trabajo de IA local, lo que sugiere una estrategia de CPU transversal desde el centro de datos hasta el escritorio.

En conjunto, el movimiento confirma que NVIDIA no solo quiere liderar el sector de GPU para IA, sino convertirse en un actor dominante también en CPU, ofreciendo plataformas completas y modulables. El debut de Vera en manos de CoreWeave será una prueba clave para medir hasta qué punto el mercado está preparado para adoptar infraestructura de IA basada íntegramente en silicio del mismo proveedor.

Vía: Wccftech

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