El mercado de tarjetas gráficas vuelve a entrar en una fase delicada. Más allá de casos concretos como la GeForce RTX 5070 Ti, nuevas informaciones apuntan a un recorte generalizado del suministro de toda la serie GeForce RTX 50 por parte de NVIDIA, una decisión que ya estaría afectando de forma directa a socios ensambladores, precios y disponibilidad en el canal minorista.
Según el filtrador Zed__Wang, la compañía habría reducido el volumen de GPU entregadas a sus AIB en torno a un 15%-20%, una cifra lo suficientemente relevante como para provocar tensiones inmediatas en el mercado. Este ajuste explicaría la escalada de precios observada en las últimas semanas y anticipa un escenario aún más complicado a corto plazo para quienes planeen montar o actualizar un PC gaming.
Menos GPU, pero con memoria incluida
Uno de los matices importantes del informe es que, pese al recorte de suministro, NVIDIA seguiría entregando las GPU junto a los chips de memoria, evitando un problema adicional en la cadena de montaje. En un contexto de escasez de DRAM y GDDR7, separar ambos componentes habría agravado todavía más la situación para los fabricantes.
Este movimiento encaja con las informaciones previas sobre la retirada silenciosa de ciertos modelos, como la RTX 5070 Ti, donde la presión sobre la disponibilidad de memoria habría sido uno de los factores clave. Con menos modelos activos, la compañía reduce también su exposición al problema de suministro de VRAM.
La serie RTX 50 SUPER, en el aire
La parte más preocupante del informe apunta directamente a la serie GeForce RTX 50 SUPER. Estas tarjetas estaban previstas con módulos GDDR7 de 3 GB, una configuración que complica aún más el abastecimiento en plena crisis de memoria. Según las fuentes, NVIDIA podría retrasar o incluso cancelar el lanzamiento de esta gama en 2026, dejando el catálogo sin un refresco intermedio.
De confirmarse, el impacto sería doble: menos oferta actual y ninguna alternativa renovada a corto plazo, lo que limitaría seriamente las opciones de actualización para el usuario final durante el año.
Un problema que no es exclusivo de NVIDIA
El contexto general del mercado no ayuda. En el lado de AMD, la Radeon RX 9070 XT también está experimentando subidas de precio, mientras que la oferta basada en RDNA 4 es limitada por volumen. En cuanto a la futura arquitectura RDNA 5 (UDNA), su llegada no se espera antes de 2027, dejando al mercado sin una presión competitiva real en el corto plazo.
Un 2026 complicado para el hardware gráfico
Todo apunta a que 2026 será un año marcado por la escasez, con la memoria como principal cuello de botella y con los fabricantes priorizando productos de mayor margen y menor diversidad. Para el consumidor, el resultado es claro: menos stock, precios más altos y menos alternativas.
Salvo un cambio drástico en la disponibilidad de memoria o en la estrategia de los fabricantes, el mercado de GPU seguirá lejos de la normalización del stock y los precios que muchos esperan desde hace varias generaciones.
Vía: Wccftech


















