Durante la presentación de resultados financieros del cuarto trimestre, NVIDIA dejó una de las declaraciones más relevantes para el mercado gaming de cara a 2026. La directora financiera Colette Kress confirmó que, aunque la demanda final de productos sigue siendo sólida y los niveles actuales de inventario permanecen saludables, la compañía espera que las limitaciones de suministro actúen como principal obstáculo para el negocio gaming durante el primer trimestre y posiblemente más allá.
Esta advertencia apunta directamente a la disponibilidad futura de la serie GeForce RTX 50, indicando que el problema no reside en la fabricación del chip gráfico, sino en componentes críticos dentro de la cadena de suministro. En otras palabras, la demanda existe y la producción de GPU continúa, pero ciertos elementos esenciales podrían frenar la llegada de unidades al mercado.
La memoria GDDR7 emerge como el verdadero cuello de botella
Según explicó la compañía, la producción del silicio de GPU basado en arquitectura Blackwell no presenta problemas relevantes, ya que NVIDIA mantiene capacidad de fabricación asegurada en las instalaciones de TSMC. Esto implica que la disponibilidad del chip gráfico como tal se encuentra bajo control y no limita la producción directa.
El punto crítico aparece en la provisión de memoria GDDR7, cuya fabricación depende de socios externos que actualmente afrontan restricciones productivas. NVIDIA suministra a los socios AIC tanto los chips gráficos como los módulos de memoria necesarios para ensamblar las tarjetas, por lo que la falta de memoria impide completar productos finales listos para distribución.
Sin suficientes módulos GDDR7, las GPU no pueden empaquetarse ni enviarse al canal, generando interrupciones incluso cuando el silicio está terminado. Este desajuste crea un cuello de botella estructural donde la limitación no es tecnológica sino logística, obligando a esperar nuevas remesas de memoria antes de reanudar el flujo normal de suministro.
Inventario estable ahora, pero con presión creciente a corto plazo
NVIDIA asegura que el inventario actual permite mantener el suministro en el corto plazo, pero reconoce que la situación podría deteriorarse cuando las existencias comiencen a reducirse. La combinación de demanda sostenida y disponibilidad limitada de memoria avanzada introduce una presión progresiva sobre el canal de distribución, especialmente en lanzamientos recientes.
Este escenario implica que la disponibilidad real de tarjetas gráficas dependerá más del ritmo de producción de GDDR7 que de la capacidad de fabricación de GPU. El mercado podría experimentar fluctuaciones de stock incluso con una demanda estable, un fenómeno cada vez más habitual en generaciones recientes de hardware.
Este enfoque refleja un cambio estructural en el sector de GPU, donde la cadena de suministro de componentes avanzados empieza a tener tanto peso como el propio diseño del chip gráfico.
El negocio gaming crece, pero pierde peso frente al centro de datos
A pesar de las limitaciones previstas, la división gaming continúa creciendo en términos absolutos. NVIDIA registró 3.700 millones de dólares en ingresos gaming durante el Q4 de 2025, lo que representa un aumento interanual del 47%. En el conjunto del año, el segmento alcanzó 16.000 millones de dólares, un crecimiento del 41,6% respecto al ejercicio anterior.
Sin embargo, el peso relativo del gaming dentro del negocio total continúa reduciéndose. Actualmente supone solo el 7,4% de los ingresos totales, mientras que el sector de centros de datos concentra cerca del 90% de los 215.900 millones de dólares generados por la compañía en 2025.
Este desequilibrio evidencia cómo la estrategia de NVIDIA se orienta progresivamente hacia la inteligencia artificial y la infraestructura cloud, donde los márgenes y la demanda empresarial superan ampliamente al mercado gaming tradicional.
La cadena de suministro redefine el mercado de GPU en 2026
La advertencia de NVIDIA pone de manifiesto una tendencia creciente dentro de la industria: la disponibilidad del hardware ya no depende únicamente del rendimiento del silicio, sino de la estabilidad global del ecosistema de componentes avanzados.
La memoria GDDR7 se perfila como uno de los elementos más críticos para la disponibilidad real de las GeForce RTX 50, convirtiéndose en el factor que podría determinar el ritmo de adopción de la nueva generación. Si las previsiones se cumplen, el mercado gaming podría enfrentarse a un periodo donde la demanda siga siendo elevada, pero el suministro avance a un ritmo más lento del esperado.
Vía: TechPowerUp










