La compañía NVIDIA ha vuelto a mover ficha de forma discreta. La aparición de cinco nuevos identificadores PCI vinculados a la familia Blackwell sugiere que el fabricante está preparando nuevas GPU adicionales a las ya conocidas, con un enfoque claramente orientado a centros de datos y sistemas profesionales, sin señales inmediatas de impacto en el mercado de consumo.
En concreto, los registros detectados incluyen una GPU GB110, tres GB112 y una GB120. El identificador GB110 encaja directamente con Blackwell Ultra, mientras que GB112 y GB120 no habían sido mencionados hasta la fecha, lo que apunta a iteraciones inéditas del silicio de GPU dentro del ecosistema Blackwell. Por ahora, no existen datos públicos sobre frecuencias, número de núcleos, ancho de memoria o configuraciones finales.
Blackwell sigue reforzándose en centros de datos
La arquitectura Blackwell se articula actualmente en varias ramas bien diferenciadas, incluyendo Blackwell Ultra para Data Centers, versiones Blackwell de primera generación también enfocadas a servidores, y la línea Blackwell de consumo, base de la actual gama GeForce RTX 50. Los nuevos identificadores no encajan con esta última, ya que el catálogo doméstico se estructura en torno a GB202, GB203, GB205, GB206 y GB207, todos ellos ya utilizados en productos comerciales.
Por contexto técnico, GB112 y GB120 parecen diseñadas para ajustes internos del silicio, posiblemente relacionados con eficiencia energética, interconexión, ancho de banda o escalabilidad en sistemas de alta densidad. En este tipo de entornos, pequeñas variaciones en el diseño pueden traducirse en mejoras relevantes de rendimiento por vatio o rendimiento sostenido.
Posible destino: plataformas DGX, HGX y MGX
Una de las hipótesis más sólidas es que estas GPU acaben integradas en plataformas como NVIDIA DGX, HGX o MGX, donde la optimización del silicio de GPU resulta clave para cargas de IA, entrenamiento, inferencia y movimiento de datos. Este tipo de sistemas suele beneficiarse especialmente de revisiones internas del chip, incluso sin cambios visibles en especificaciones externas.
Actualmente, tanto Blackwell Ultra como las GPU Blackwell anteriores se encuentran en plena rampa de producción, lo que refuerza la idea de que NVIDIA estaría introduciendo revisiones silenciosas para afinar su oferta profesional. No sería la primera vez que el fabricante implementa este tipo de ajustes sin anuncio formal, especialmente en el sector de GPU para centros de datos.
No hay relación directa con GeForce RTX 50 SUPER
Aunque algunos rumores podrían vincular estos identificadores con una futura gama GeForce RTX 50 SUPER, todo apunta a que no existe relación directa. Ese posible refresco utilizaría el silicio de consumo GB200, con cambios centrados en configuración de memoria y núcleos, pero sin introducir nuevos identificadores de GPU.
Además, ese movimiento no se espera hasta mediados de 2026, y las actuales tensiones en el suministro de memoria podrían incluso provocar retrasos adicionales. Por tanto, los nuevos GB110, GB112 y GB120 parecen responder exclusivamente a necesidades del mercado profesional.
Rubin llegará más adelante, pero Blackwell sigue evolucionando
En paralelo, NVIDIA prepara la transición hacia la arquitectura Rubin, prevista para presentaciones en eventos como CES o GTC, aunque su producción en volumen no arrancaría hasta la segunda mitad del año. Hasta entonces, todo indica que la compañía seguirá extendiendo y afinando Blackwell, ampliando variantes y optimizando su presencia en centros de datos.
En conjunto, la aparición de estos nuevos identificadores refuerza la idea de una Blackwell en evolución constante, centrada en IA, computación acelerada y entornos profesionales, mientras el catálogo de consumo permanece estable a la espera de su próximo gran salto.
Vía: Wccftech



















