NVIDIA se ha convertido en una de las compañías más influyentes del mundo tecnológico, impulsada por el liderazgo continuado de Jensen Huang, pero un nuevo informe de Bloomberg pone el foco en una cuestión incómoda: no existe un plan definido para su sucesión a corto o medio plazo.
El debate no surge por una retirada inminente, sino por la dimensión actual de NVIDIA, cuyo peso en el sector de IA, centros de datos y silicio avanzado hace que los inversores comiencen a mirar más allá de la figura de su fundador.
Un liderazgo atípico en una empresa de escala histórica
A diferencia de otras grandes tecnológicas, NVIDIA no ha construido una jerarquía clásica pensada para facilitar la transición en la cúpula. Jensen Huang ha optado durante años por una estructura organizativa plana, con más de 60 directivos reportando directamente al CEO, algo poco habitual en compañías de este tamaño.
Este modelo ha sido clave para acelerar decisiones estratégicas en aceleradores de IA, silicio de GPU, software CUDA y plataformas para centros de datos, pero también concentra una enorme cantidad de responsabilidad en una sola figura. Desde la óptica financiera, esa dependencia empieza a percibirse como un riesgo estructural.
En otras firmas comparables, como Apple, el relevo suele estar implícito en la organización, con nombres que emergen de forma natural desde áreas clave como hardware o operaciones.
Nombres que circulan, pero sin un heredero claro
En el entorno de NVIDIA se mencionan perfiles como Ian Buck o Bryan Catanzaro, ambos con un fuerte peso técnico dentro de la compañía. Sin embargo, ninguno es percibido como un sucesor natural capaz de replicar el equilibrio entre visión estratégica, liderazgo técnico y carisma público que caracteriza a Huang.
El propio CEO abordó esta cuestión en un podcast con Jodi Shelton, dejando clara su postura con una reflexión que define bien el momento actual de la empresa: “Nunca habrá alguien como yo, porque yo me he criado con la compañía”.
Huang subrayó además que muchos de sus directivos podrían ser CEOs de primer nivel en otras empresas, pero que su modelo se basa en tomar decisiones de forma abierta y colectiva, exponiendo su razonamiento ante todo su equipo directivo.
Un debate que irá a más
A corto plazo, Jensen Huang no tiene intención de apartarse, ni existe presión formal para que lo haga. Sin embargo, con NVIDIA convertida en una pieza crítica de la economía digital global, la ausencia de un plan sucesorio explícito seguirá generando ruido en los mercados.
Cuanto más crezca la relevancia de NVIDIA en IA, computación acelerada y centros de datos, más recurrente será la pregunta sobre quién tomará el relevo, incluso aunque ese escenario aún quede lejos. En ese contexto, la continuidad del liderazgo se perfila como uno de los grandes retos silenciosos de la compañía para los próximos años.
Vía: Wccftech










