La crisis global de memoria, que ya está encareciendo de forma notable los PC gaming, también amenaza a las consolas, pero Nintendo asegura estar preparada para capear el temporal. En una entrevista concedida al diario japonés Kyoto Shimbun, el presidente de la compañía, Shuntaro Furukawa, abordó el impacto potencial del aumento de precios de componentes clave en la Switch 2, incluida la posibilidad de una subida de precio.
Las declaraciones, traducidas por la cuenta Patents Watch en Bluesky, apuntan a una estrategia clara por parte de la compañía japonesa: anticipación, control de inventario y prudencia comercial, al menos en el corto plazo.
Nintendo confía en su estrategia frente a la escasez de memoria
Furukawa explicó que el acopio de componentes forma parte de un plan empresarial a medio y largo plazo, diseñado precisamente para amortiguar fluctuaciones del mercado como la actual escasez de memoria impulsada por los centros de datos de IA. Según el directivo, el aumento del precio de la memoria no debería afectar a la rentabilidad a corto plazo de los sistemas de la compañía.
No obstante, Nintendo reconoce que la situación sigue siendo volátil y que continuará monitorizando de cerca la evolución del mercado, especialmente en lo referente a LPDDR5X, un tipo de memoria móvil clave en consolas portátiles modernas. Esta previsión permitiría a la compañía ganar margen de maniobra, incluso si los costes siguen al alza durante los próximos trimestres.
¿Subirá el precio de Switch 2?
Preguntado directamente por una posible subida del precio de Switch 2, Furukawa evitó comprometerse. Su respuesta fue clara pero calculada: “No puedo comentar sobre escenarios hipotéticos”. Con ello, Nintendo no confirma ni descarta cambios en el precio de venta recomendado, aunque deja entrever que no es una decisión inmediata.
Parte de esta tranquilidad podría deberse a que la compañía aún dispone de reservas suficientes de memoria o mantiene contratos a precio fijo, una fórmula que los fabricantes de memoria están empezando a evitar, pero que todavía podría beneficiar a Nintendo durante un tiempo limitado. Aun así, los analistas advierten de que la crisis podría prolongarse hasta 2028, lo que convertiría estas medidas en soluciones temporales.
Los aranceles siguen siendo un factor de riesgo
Más allá del coste de la memoria, Furukawa reconoció que los aranceles comerciales ya habían obligado a Nintendo a revisar su estrategia en el pasado. Aunque Switch 2 llegó al mercado con el precio esperado, otros productos como la Nintendo Switch original y varios accesorios sí se vieron afectados por estas tasas adicionales.
El presidente admitió que estos costes extra influyeron en las previsiones financieras de la compañía. Aun así, subrayó que su prioridad sigue siendo facilitar la adopción de nuevo hardware, evitando que el precio se convierta en una barrera para los consumidores.
Ventas desiguales y cautela con el precio
Furukawa evitó comentar el descenso de ventas de Switch 2 en algunas regiones. Durante la última campaña navideña, el rendimiento comercial de la consola fue inferior al de la Switch original en 2017. Mientras que en ciertos mercados el stock fue abundante, en Japón la demanda sigue superando a la oferta.
Un aumento de precio podría frenar aún más la transición de los usuarios actuales hacia la nueva consola, un escenario que Nintendo parece querer evitar a toda costa. Por ahora, todo indica que la compañía contendrá los precios, al menos mientras sus planes de aprovisionamiento sigan funcionando.
En definitiva, aunque la crisis de memoria continúa presionando al sector, Nintendo transmite un mensaje de calma y control, dejando claro que Switch 2 no sufrirá subidas inmediatas, pero sin cerrar la puerta a ajustes futuros si el contexto global empeora.
Vía: NotebookCheck



















