Micron acelera la producción de DRAM con un acuerdo estratégico con Powerchip en Taiwán

El mercado de la memoria vive uno de los momentos más tensos de los últimos años, con la demanda superando claramente a la oferta, especialmente en los segmentos de IA y PC de consumo. En este contexto, Micron ha anunciado un movimiento estratégico para acelerar su capacidad productiva sin esperar a la entrada en funcionamiento de sus nuevas fábricas en Estados Unidos.

La compañía ha confirmado un acuerdo con el fabricante taiwanés Powerchip Semiconductor Manufacturing Company (PSMC) que le permitirá acceder de forma directa a una planta de producción de DRAM ya operativa, acortando plazos en un mercado donde el tiempo es un factor crítico.

Acceso inmediato a una fábrica de DRAM en Taiwán

El acuerdo, valorado en 1.800 millones de dólares, otorga a Micron acceso a la fábrica P5 de PSMC, situada en Tongluo (Taiwán). Se trata de una instalación con una superficie aproximada de 27.900 m², equipada con salas limpias plenamente funcionales y orientada a la producción de memoria DRAM.

Según ha explicado la propia Micron, esta operación no sustituye sus inversiones a largo plazo -como las nuevas fábricas en Idaho o el ambicioso proyecto de 100.000 millones de dólares en Nueva York-, sino que actúa como un refuerzo inmediato para responder a una demanda que no deja de crecer.

Manish Bhatia, vicepresidente ejecutivo de operaciones globales en Micron, ha subrayado que esta integración de infraestructura existente permitirá incrementar la producción y atender mejor a los clientes en un momento de fuerte presión sobre la cadena de suministro.

Impacto esperado en la producción de DRAM

Aunque Micron no ha detallado públicamente cómo se integrará la planta P5 dentro de su red global, diversas fuentes del sector apuntan a que la fábrica podría alcanzar una producción de hasta 50.000 obleas de 12 pulgadas al mes una vez esté plenamente operativa bajo el nuevo acuerdo.

De cumplirse estas previsiones, la capacidad adicional permitiría incrementar la producción anual de DRAM de Micron entre un 10% y un 15% en apenas unos pocos trimestres, una cifra muy relevante en el contexto actual. La propia compañía ha indicado que los volúmenes significativos de producción comenzarían a llegar a partir de la segunda mitad de 2027.

Es importante señalar que tanto Micron como PSMC seguirán trabajando en productos DRAM de generaciones anteriores, lo que sugiere que esta capacidad adicional se destinará principalmente a segmentos de volumen, liberando presión sobre las líneas más avanzadas.

Una respuesta a la crisis de suministro

La cadena de suministro de memoria atraviesa una situación especialmente delicada. La demanda asociada a la IA ha absorbido gran parte de la capacidad disponible, dejando al sector de consumo -especialmente el PC- en una posición cada vez más complicada, con precios al alza y disponibilidad limitada.

El movimiento de Micron se interpreta como una respuesta pragmática a esta realidad: en lugar de esperar años a que nuevas fábricas entren en funcionamiento, la compañía opta por aprovechar infraestructura existente, algo poco habitual a esta escala en el sector de semiconductores.

Si las previsiones se cumplen, este acuerdo con PSMC podría convertirse en uno de los factores clave para aliviar parcialmente la escasez de DRAM en los próximos años, aunque todo apunta a que la tensión entre oferta y demanda seguirá marcando el ritmo del mercado a corto y medio plazo.

Vía: Wccftech

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