Los precios de la memoria se estabilizan temporalmente, pero los fabricantes preparan nuevas subidas

Los precios de la memoria se estabilizan temporalmente, pero los fabricantes preparan nuevas subidas

A simple vista, el mercado de la memoria RAM parece estar entrando en una fase de calma. Al analizar la evolución reciente de precios en agregadores como PCPartPicker, se aprecia que los módulos DDR4 y DDR5 han comenzado a aplanar sus curvas, dejando atrás los picos más agresivos de las últimas semanas. Sin embargo, esta aparente estabilidad no es una señal positiva, sino un ajuste puntual dentro de un contexto mucho más tenso.

Lejos de indicar el final de la escasez, el comportamiento actual responde a factores coyunturales que poco tienen que ver con una mejora real de la oferta. De hecho, todo apunta a que 2026 podría traer nuevas subidas, una vez se disipe este breve periodo de enfriamiento.

Una estabilización ligada a inventarios y liquidez

Según explica el analista Jukan Choi, en declaraciones recogidas por Ctee, la actual estabilidad de precios es temporal y estratégica. Los proveedores están liberando inventario existente para mejorar su flujo de caja, un movimiento habitual antes del Año Nuevo Lunar, cuando muchas compañías asiáticas ajustan balances y rotación de stock.

“La tendencia de estabilización de precios de la memoria será de corta duración, ya que los proveedores están descargando inventario para generar liquidez.”

Este proceso ha provocado ligeros retrocesos desde los máximos recientes, pero no implica que la escasez de memoria haya terminado. Al contrario, se trata de una corrección técnica que responde más a necesidades financieras que a un aumento real de la capacidad productiva.

Los precios de la memoria se estabilizan temporalmente, pero los fabricantes preparan nuevas subidas

Las señales industriales apuntan a más presión

Mientras el precio minorista parece contenerse, los indicadores industriales cuentan una historia distinta. El precio contractual de la DRAM sigue aumentando y actúa como un termómetro adelantado de lo que acabará llegando al mercado de consumo. Informes recientes hablan de incrementos trimestrales de hasta un 125% en precios de DRAM, una cifra que refleja tensiones profundas en la cadena de suministro.

Cuando estos aumentos se consolidan en contratos a medio y largo plazo, el impacto termina trasladándose a productos finales. Por eso, tanto DDR4 como DDR5 podrían experimentar nuevas subidas en los próximos meses, una vez se agote el efecto de la liquidación de inventarios actuales.

La infraestructura de IA sigue absorbiendo capacidad

El principal factor estructural sigue siendo la infraestructura de IA. El despliegue continuo de centros de datos y plataformas de entrenamiento está disparando la demanda de DDR5, LPDDR5, HBM y formatos emergentes como SOCAMM, absorbiendo una parte creciente de la producción global de memoria.

Esta presión no se limita al segmento profesional. Cualquier producto dependiente de DRAM -desde PCs de consumo hasta portátiles, servidores o dispositivos embebidos- queda expuesto a retrasos, menor disponibilidad y subidas de precio. El sector ya ha vivido lanzamientos pospuestos y ajustes de precios al alza, y nada indica que esa tendencia vaya a revertirse a corto plazo.

Los precios de la memoria se estabilizan temporalmente, pero los fabricantes preparan nuevas subidas

Un escenario poco favorable para el usuario final

Para el consumidor, especialmente jugadores y entusiastas de PC, el panorama resulta desalentador. Mientras Big Tech mantiene su inversión masiva en IA, el impacto sobre el mercado doméstico parece secundario para la industria. La prioridad es clara: asegurar suministro para centros de datos, aunque eso implique tensión constante en el hardware de consumo.

En definitiva, la estabilidad actual de los precios de la memoria es solo un espejismo. No responde a una normalización real del mercado, sino a ajustes temporales de inventario. Con la demanda de IA al alza y los precios contractuales de DRAM presionando, todo apunta a que la memoria seguirá siendo uno de los cuellos de botella clave del hardware en los próximos años.

Vía: Wccftech

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