La PS6 portátil podría combinar SSD NVMe fijo y ranura para tarjetas SD

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Sony continúa rodeada de rumores sobre una posible PS6 portátil, un sistema que acompañaría a la futura PlayStation 6 de sobremesa. Una nueva filtración apunta ahora a que el dispositivo podría combinar un SSD NVMe interno con una ranura para tarjetas SD, utilizando el almacenamiento extraíble como forma económica de ampliar capacidad.

La información procede de Moore’s Law is Dead y debe tratarse todavía como un rumor sin confirmación oficial por parte de Sony. Según el filtrador, el SSD principal probablemente no sería reemplazable por el usuario, mientras las tarjetas SD servirían para almacenar juegos o trasladarlos posteriormente hacia el almacenamiento NVMe más rápido.

La PS6 portátil utilizaría un SSD NVMe como almacenamiento principal

Según los supuestos esquemas manejados por MLID, la PS6 portátil integraría de fábrica un SSD NVMe con una capacidad suficientemente amplia para mantener varios juegos instalados. La unidad estaría integrada en el dispositivo y, aparentemente, no estaría diseñada para ser ampliada o sustituida fácilmente.

Esta decisión encajaría con una consola portátil donde espacio interno, consumo y refrigeración obligan a controlar mucho más el diseño que en una máquina de sobremesa. Sony podría reservar el SSD de alto rendimiento para ejecutar directamente los juegos, evitando depender de medios extraíbles cuya velocidad puede variar considerablemente.

La capacidad concreta no ha trascendido, por lo que cualquier cifra sería especulativa. También falta por conocer si Sony utilizará una interfaz PCIe convencional o una solución más integrada, algo que podría determinar hasta qué punto resultaría técnicamente posible sustituir la unidad, incluso aunque la compañía no lo contemple oficialmente.

La ranura para tarjetas SD permitiría ampliar capacidad a menor coste

La segunda pieza del sistema sería una ranura para tarjetas SD de alta velocidad. Su función principal podría consistir en almacenar juegos que no se estén utilizando inmediatamente, reduciendo la necesidad de incorporar grandes cantidades de memoria flash interna en todas las configuraciones.

Esto permitiría a Sony contener mejor el coste de almacenamiento de la consola, especialmente si los precios de NAND continúan elevados cuando llegue el dispositivo. Una tarjeta SD también ofrece al usuario una forma sencilla de ampliar capacidad sin depender exclusivamente de variantes más caras con SSD interno de mayor tamaño.

Los juegos podrían copiarse desde la tarjeta SD hacia el SSD

MLID plantea que, incluso si el estándar de tarjeta SD elegido no alcanzase el rendimiento necesario para ejecutar directamente determinados juegos de nueva generación, podría seguir siendo suficientemente rápido para transferirlos hacia el SSD NVMe interno antes de jugar.

El planteamiento sería parecido a utilizar la tarjeta como una biblioteca secundaria de almacenamiento. Un juego podría permanecer archivado en ella y copiarse al SSD cuando fuese necesario, evitando tener que descargar nuevamente decenas o cientos de gigabytes desde Internet.

La utilidad dependerá mucho del estándar utilizado. Para una portátil prevista para una nueva generación, Sony podría adoptar una especificación SD especialmente rápida disponible en el momento del lanzamiento, aunque todavía no existe información fiable sobre qué interfaz concreta estaría considerando.

También queda por saber si la consola aceptaría cualquier tarjeta SD compatible o exigiría modelos que cumplan determinados niveles de rendimiento. Sony podría establecer velocidades mínimas para ciertas funciones, especialmente si decide permitir que algunos juegos se ejecuten directamente desde el almacenamiento extraíble.

Una pantalla de al menos 7 pulgadas facilitaría adaptar juegos de televisión

La filtración apunta además a una pantalla de entre 7 y 8 pulgadas como mínimo. La razón estaría en que la consola pretende ejecutar títulos diseñados originalmente para televisores, donde interfaces, subtítulos y otros elementos pueden resultar demasiado pequeños al trasladarse directamente a una pantalla portátil.

Ese tamaño situaría al dispositivo cerca de muchas máquinas actuales para gaming portátil y permitiría mantener una interfaz de PlayStation relativamente cercana a la experiencia de sobremesa. Sin embargo, todavía no se conocen resolución, tecnología del panel, frecuencia de actualización ni relación de aspecto.

Sony tendría que equilibrar almacenamiento, precio y autonomía

El uso combinado de SSD NVMe y tarjetas SD tendría sentido en una portátil de alto rendimiento porque permitiría reservar el almacenamiento más rápido para los juegos activos sin disparar el coste base. A diferencia de una consola doméstica, cada componente debe competir además por espacio físico, consumo energético y temperatura.

Una memoria interna de gran capacidad puede elevar considerablemente el precio final, especialmente en un dispositivo donde Sony necesitaría mantener margen para una APU potente, batería de gran tamaño y una pantalla de calidad. Permitir ampliar capacidad mediante tarjetas SD reemplazables por el usuario ofrecería una solución bastante más flexible.

Aun así, nada de esto confirma la existencia del producto ni sus especificaciones definitivas. Sony no ha anunciado oficialmente una PS6 portátil, por lo que tanto el diseño del almacenamiento como el tamaño de pantalla pueden cambiar o no llegar nunca al producto comercial.

Vía: NotebookCheck

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