La memoria ya representa hasta el 40% del coste de un smartphone y amenaza la producción mundial en 2026

El encarecimiento de la memoria DRAM y la NAND flash ha alcanzado un punto crítico dentro del sector de smartphones. Según un nuevo informe de TrendForce, el coste de una configuración estándar de 8 GB + 256 GB se ha disparado cerca de un 200% interanual en el primer trimestre de 2026, triplicando su precio respecto al mismo periodo del año anterior.

Históricamente, la memoria representaba entre un 10% y 15% del Bill of Materials (BOM) de un smartphone. Sin embargo, actualmente ya supone entre un 30% y 40% del coste total del dispositivo, acercándose peligrosamente al 50% del coste estructural, una proporción sin precedentes en la industria móvil.

La producción global podría caer hasta un 15%

El impacto directo de este incremento de costes podría traducirse en una contracción relevante de la producción. Bajo el escenario conservador planteado por TrendForce, la fabricación mundial de smartphones en 2026 descendería un 10% interanual, situándose en torno a 1.135 millones de unidades.

En un escenario más negativo, la caída podría superar el 15% de contracción global, reflejando el efecto combinado de la presión en DRAM, el encarecimiento de la NAND, la transición a nodos avanzados y la volatilidad del sector de semiconductores.

Este ajuste afectaría especialmente a fabricantes con márgenes más ajustados, donde el aumento del coste de componentes clave compromete directamente la rentabilidad de la gama media y alta.

Apple mejor posicionada frente a la subida de costes

Según el informe, Apple se encuentra en una posición comparativamente más sólida para absorber el incremento del coste de memoria. Su mayor proporción de modelos premium, junto a una base de clientes con mayor tolerancia a incrementos de precio, le otorga cierto margen de maniobra para mantener estabilidad productiva.

El analista Jeff Pu, de GF Securities, señala que Apple ya ha implementado medidas de control de costes dentro de su cadena de suministro para evitar subidas directas en la próxima generación. El objetivo sería mantener el precio inicial del iPhone 18 Pro y del iPhone 18 Pro Max en niveles similares a los actuales.

Si se mantiene esta estrategia, el iPhone 18 Pro podría lanzarse en torno a 1.099$ (~925€), mientras que el iPhone 18 Pro Max se situaría en 1.199$ (~1.010€), evitando trasladar íntegramente el impacto del aumento en DRAM y del nuevo chip A20 fabricado en 2 nm.

Huawei podría resistir mejor la contracción

El informe también apunta que Huawei podría registrar el menor ajuste productivo bajo el escenario negativo. Su fuerte lealtad de marca en China y su posicionamiento diferencial dentro del mercado doméstico le permitirían amortiguar parte del impacto.

Mientras tanto, el resto de fabricantes deberá gestionar un equilibrio delicado entre coste de memoria, precio final del dispositivo y volumen de producción. Si la tendencia alcista en DRAM y NAND continúa, 2026 podría convertirse en uno de los años más tensos para el sector móvil en términos de estructura de costes.

La memoria, que tradicionalmente era un componente secundario dentro del BOM, se ha convertido ahora en uno de los principales factores determinantes del margen operativo en el mercado global de smartphones.

Vía: Wccftech

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