La DRAM podría encarecerse hasta un 50% en 2026 y presiona los precios del PC

La DRAM podría encarecerse hasta un 50% en 2026 y presiona los precios del PC

La escasez de DRAM apunta a intensificarse de forma notable en los próximos meses y todo indica que 2026 será un año especialmente complicado para el sector del PC. Según un nuevo informe del mercado de memorias, los precios contractuales de la DRAM podrían subir hasta un 50% en el primer trimestre de 2026, un aumento de enorme impacto que amenaza con tensionar aún más la cadena de suministro y trasladarse directamente al precio final de los equipos.

Este escenario refuerza la posición de los proveedores de memoria, que afrontan un mercado claramente favorable, mientras los OEMs de PC ven deteriorarse su estructura de costes en un momento clave, marcado por la renovación de catálogos tras los anuncios de CES y por la creciente demanda ligada a la IA y los centros de datos.

Los precios contractuales ponen en jaque a los OEMs

De acuerdo con el análisis de DRAMeXchange, el actual superciclo de la DRAM está lejos de tocar techo. La previsión de subidas de hasta un 50% en los contratos para el primer trimestre de 2026 supone un golpe directo para los fabricantes de PC, que dependen de acuerdos estables con casas de módulos para planificar producción y precios.

Este incremento no solo fortalece el poder de negociación de los proveedores, sino que también reduce el margen de maniobra de los OEMs, dificultando la absorción de costes sin recurrir a subidas de precio. Además, el informe advierte de un posible freno en el ritmo de ventas y de una mayor probabilidad de caídas en los niveles de inventario, lo que agravaría todavía más la situación.

Carrera por asegurar suministro a largo plazo

Ante este panorama, los fabricantes de PC están acelerando la firma de acuerdos a largo plazo (LTA) con los suministradores de memoria. Según estas estimaciones, algunos OEMs generalistas contarían con solo unas pocas semanas de stock de DRAM, un dato especialmente preocupante en plena fase de ciclo de actualización del mercado.

Sin embargo, el contexto actual es claramente un mercado de vendedores. Asegurar contratos para todo el año implicará pagar precios sensiblemente más altos, algo que muchas marcas consideran inevitable si quieren garantizar el suministro y cumplir con la demanda prevista para 2026.

Proveedores priorizan rentabilidad y clientes clave

Para actores como SK hynix y Samsung, la prioridad ya no es solo el volumen, sino la rentabilidad. La fuerte demanda procedente del sector de centros de datos y de IA está absorbiendo gran parte de la capacidad productiva, lo que obliga a los fabricantes de DRAM a seleccionar cuidadosamente a sus clientes.

En este contexto, los OEMs generalistas con mayor volumen y capacidad de negociación parten con ventaja frente a actores más pequeños. Firmas como Lenovo y Dell ya estarían preparando subidas de precio importantes para este mismo trimestre, que previsiblemente se reflejarán en sus próximos lanzamientos.

El impacto llegará al consumidor final

Para los usuarios, el mensaje es claro: la tensión en el mercado de memorias no se relajará a corto plazo. Con la expansión acelerada de los centros de datos, la demanda de DRAM sigue creciendo a un ritmo que la oferta no logra igualar. Como consecuencia, los precios de DDR5 y DDR4 podrían volver a subir con fuerza, incluso después de los incrementos históricos ya registrados recientemente.

Todo apunta a que 2026 será un año de precios al alza en el ecosistema PC. La combinación de escasez de DRAM, contratos más caros y presión desde el sector de IA terminará trasladándose al consumidor, encareciendo tanto componentes sueltos como equipos completos y marcando un nuevo equilibrio en el mercado del hardware.

Vía: Wccftech

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