La comunidad desbloquea las temperaturas individuales de la GDDR7 en las GeForce RTX 50

La comunidad desbloquea las temperaturas individuales de la GDDR7 en las GeForce RTX 50

La comunidad de modificación de hardware ha conseguido acceder a las temperaturas internas de la memoria GDDR7 instalada en las GeForce RTX 50, permitiendo consultar por separado los sensores asociados a diferentes módulos o grupos físicos. La función llega mediante una actualización del plugin Hotspot.dll para MSI Afterburner.

El avance procede del trabajo conjunto del especialista brasileño en reparación Paulo Gomes, el desarrollador de MSI Afterburner conocido como Unwinder, el usuario asder00 de Overclock.net, Martin «Mumak» Malík de HWiNFO y el desarrollador para Linux olealgoritme. El equipo ha identificado los registros internos utilizados por Blackwell para controlar la temperatura de la memoria, pese a que NVIDIA no los documenta públicamente.

Hotspot.dll añade las temperaturas de la memoria GDDR7

Hotspot.dll ya permitía recuperar seis canales térmicos internos del chip Blackwell, además de calcular la temperatura máxima del núcleo, la diferencia respecto a la media y la temperatura de unión de la memoria. Las versiones 1.4 y 1.5 amplían ahora esa información con las lecturas procedentes de los sensores integrados en la GDDR7.

El plugin funciona como una extensión de MSI Afterburner, por lo que las nuevas métricas pueden incorporarse al panel de monitorización y a la superposición de RivaTuner Statistics Server. Esto permite observar la evolución térmica de la memoria durante juegos, pruebas de estabilidad, cargas de inteligencia artificial o ajustes de frecuencias.

La información resulta más detallada que la temperatura de unión convencional, que normalmente presenta un único valor representativo del punto más caliente del subsistema de memoria. Las nuevas lecturas permiten comparar diferentes zonas y detectar si un módulo o grupo concreto funciona claramente por encima de los demás.

No obstante, los datos todavía no identifican la posición exacta de cada sensor sobre la placa de circuito impreso. El usuario puede saber que una lectura es más elevada, pero no necesariamente qué encapsulado físico corresponde a ese canal sin llevar a cabo pruebas adicionales o consultar el diseño específico de cada tarjeta gráfica.

La RTX 5090 utiliza 16 módulos GDDR7 de 2 GB

La GeForce RTX 5090 incorpora 32 GB de memoria GDDR7 y una interfaz de 512 bits. Su configuración utiliza 16 encapsulados de 2 GB, distribuidos mediante un montaje clamshell con chips instalados en las dos caras de la placa de circuito impreso.

En una disposición clamshell, dos chips pueden compartir una misma posición lógica o canal de medición, uno colocado en la cara frontal y otro directamente detrás. Por este motivo, una RTX 5090 con 16 encapsulados físicos puede ofrecer ocho puntos térmicos diferenciados, con cada lectura asociada a una pareja de módulos.

Esto significa que la herramienta no proporciona necesariamente 16 temperaturas completamente independientes en la RTX 5090, pese a la presencia de 16 chips. La interpretación depende de la topología de memoria, el diseño de la placa y la forma en que cada GPU expone sus registros térmicos.

La compatibilidad con configuraciones clamshell también está siendo incorporada a las versiones beta de HWiNFO. La aplicación debe reconocer correctamente qué canales corresponden a módulos emparejados para evitar mostrar lecturas duplicadas, incompletas o interpretadas erróneamente como sensores físicamente separados.

Una RTX 5060 Ti registró 68 y 64 grados

Una prueba realizada con una GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB devolvió dos lecturas independientes de la memoria GDDR7, que alcanzaron 68 y 64 °C durante 3DMark Steel Nomad. La diferencia de 4 °C muestra la utilidad de comparar distintas zonas en lugar de depender únicamente de una media general.

Una separación moderada entre sensores no implica necesariamente un problema, ya que la distribución del calor puede variar por la posición de los módulos, el flujo de aire o la cercanía a otros componentes. La señal importante sería una diferencia anormalmente elevada o un canal cuya temperatura aumente mucho más rápido que el resto.

Estas lecturas pueden ayudar a diagnosticar almohadillas térmicas mal colocadas, deterioradas, demasiado finas o sometidas a una presión insuficiente. También permiten comprobar el resultado de una reparación o modificación sin depender exclusivamente de una cámara térmica externa.

El control individual resulta especialmente útil en tarjetas con memoria instalada en ambas caras. Los módulos posteriores pueden depender de la placa trasera y sus almohadillas térmicas, por lo que su comportamiento puede diferir del de los chips refrigerados directamente por el bloque principal del disipador.

Las lecturas pueden revelar almohadillas térmicas defectuosas

Una almohadilla térmica desgastada, desplazada o ausente puede dejar un módulo GDDR7 sin contacto adecuado con el disipador. El chip afectado acumulará más calor que el resto, aunque la temperatura general de la memoria continúe dentro de unos valores aparentemente normales.

La monitorización por módulos permite identificar diferencias térmicas localizadas antes de que aparezcan errores graves. Un aumento sostenido puede anticipar artefactos gráficos, cierres inesperados, pérdida de estabilidad o degradación prematura de la memoria.

Esta función también será útil después de desmontar una tarjeta para cambiar la pasta térmica o las almohadillas. El usuario podrá comprobar si la presión se distribuye correctamente y si todos los chips mantienen temperaturas semejantes bajo una misma carga de trabajo.

No obstante, abrir una tarjeta gráfica puede afectar a la garantía y utilizar almohadillas con un grosor incorrecto puede empeorar el contacto del núcleo. Las nuevas lecturas deben emplearse como una herramienta de diagnóstico, no como una invitación a desmontar una GPU que funciona correctamente.

La temperatura media no muestra todos los problemas

La temperatura media del núcleo no siempre refleja el estado térmico completo de una tarjeta gráfica. Una GPU puede mostrar una cifra aparentemente normal mientras un punto concreto del silicio, la memoria o el sistema de alimentación trabaja cerca de su límite operativo.

Paulo Gomes ya demostró esta situación con una GeForce RTX 5070 Ti que registraba alrededor de 67 o 68 °C como temperatura general, mientras su punto más caliente alcanzaba 107 °C y provocaba una reducción automática de frecuencias. La causa era un contacto térmico deficiente entre el núcleo y el disipador.

Después de sustituir el material de interfaz térmica, la temperatura máxima descendió hasta aproximadamente 100 °C y la tarjeta dejó de limitar inmediatamente su rendimiento. El caso mostró por qué el punto caliente y su diferencia respecto a la temperatura media son métricas esenciales para detectar presión desigual o pasta térmica mal distribuida.

La lectura por zonas de la GDDR7 añade ahora una herramienta equivalente para la memoria. Si un chip pierde contacto con su almohadilla o recibe menos presión, su temperatura puede separarse del resto antes de que aparezcan errores gráficos, bloqueos, degradación de estabilidad o fallos permanentes.

Blackwell queda prácticamente desbloqueada para monitorización

Con la nueva versión de Hotspot.dll, las GeForce RTX 50 pueden mostrar la temperatura media del núcleo, seis canales internos del silicio, el punto caliente calculado, la diferencia térmica, la unión de memoria y las lecturas individuales de la GDDR7.

La combinación de estas métricas proporciona una imagen mucho más completa del comportamiento de una tarjeta. Ya no será necesario depender únicamente de la temperatura general de la GPU y un único valor de memoria, dos cifras que pueden ocultar problemas localizados.

Para los usuarios que practican overclocking, las lecturas permitirán comprobar si aumentar la frecuencia o el voltaje de la GDDR7 está generando un desequilibrio térmico. También ayudarán a determinar si la refrigeración continúa siendo suficiente durante cargas prolongadas.

Los reparadores podrán utilizar los canales para localizar zonas con un contacto térmico deficiente, mientras los medios especializados dispondrán de datos más precisos para comparar el diseño de los disipadores y la eficacia de las almohadillas utilizadas por cada ensamblador.

NVIDIA no ofrece acceso oficial a todos estos sensores

NVIDIA no documenta públicamente los registros utilizados para recuperar estas temperaturas ni proporciona acceso completo mediante sus interfaces habituales. La comunidad ha tenido que analizar los registros internos, la disposición de la memoria y las diferencias entre modelos Blackwell para interpretar correctamente la información.

El fabricante tampoco ha explicado por qué las GeForce RTX 50 no exponen oficialmente determinadas métricas disponibles internamente. Herramientas especializadas como MODS, utilizadas para diagnóstico y procesos de devolución, pueden acceder a más información térmica que las aplicaciones convencionales de Windows.

La ausencia de soporte oficial significa que Hotspot.dll continúa siendo una solución comunitaria y experimental. Una actualización de los controladores, del firmware o de MSI Afterburner podría afectar temporalmente a su funcionamiento o requerir nuevas correcciones.

Aun así, el complemento proporciona una capacidad especialmente valiosa para reparadores, revisores, aficionados al overclocking y propietarios que necesiten comprobar el estado térmico real de una GeForce RTX 50. Blackwell queda así prácticamente desbloqueada en términos de monitorización.

Vía: TechPowerUp

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