La próxima generación de CPUs de escritorio de Intel, conocida como Core Ultra Series 4 “Nova Lake-S”, ha aparecido en una filtración que detalla su configuración de núcleos y su enfoque arquitectónico. Estos procesadores mantendrán un diseño tile-based desagregado, siguiendo la línea de Arrow Lake-S, aunque con una reorganización interna que introduce cambios relevantes en la distribución de recursos.
Uno de los elementos más llamativos es la llegada de los núcleos LPE (Low Power Efficiency) al entorno de escritorio, integrados dentro del SoC tile. Esta decisión apunta a una gestión más granular del consumo y tareas en segundo plano, algo que hasta ahora estaba más ligado al ámbito móvil.
Nuevo Socket LGA1954 y enfoque a largo plazo
Los nuevos procesadores estarán diseñados para el Socket LGA1954, que sustituirá al actual LGA1851. Según la información filtrada, Intel plantea este socket como una plataforma con longevidad hasta final de la década, lo que sugiere una estrategia más estable en el ecosistema de escritorio.
A pesar del cambio físico, se mantendría la compatibilidad con sistemas de refrigeración actuales, un detalle importante para facilitar la transición. Este enfoque refuerza la idea de una plataforma pensada no solo para una generación, sino para varias iteraciones futuras de CPU.
Configuraciones base: desde 8 hasta 28 núcleos
La gama arrancará con configuraciones más contenidas como 4P + 0E + 4LPE, combinando núcleos Coyote Cove (rendimiento) con núcleos Arctic Wolf LPE, alcanzando un total de 8 núcleos efectivos. Este tipo de configuración apunta a gamas de entrada dentro de la serie Core Ultra 3.
A partir de ahí, Intel escalará con configuraciones como 4P + 8E + 4LPE, donde los núcleos eficientes ya forman parte del Compute tile y comparten caché L3 con los núcleos P, elevando el total a 16 núcleos. Esta estructura mejora la eficiencia en cargas mixtas y multitarea.
El siguiente salto sitúa la plataforma en 8P + 16E + 4LPE, alcanzando los 28 núcleos, una cifra que ya posiciona a Nova Lake-S en un rango alto dentro del escritorio convencional, especialmente en tareas paralelizables.
bLLC: la respuesta de Intel al 3D V-Cache
Uno de los cambios más relevantes es la introducción de bLLC (big Last-Level Cache), un sistema de caché adicional integrado mediante un die dedicado dentro del encapsulado. Este enfoque busca ampliar la caché L3 sin depender únicamente del silicio principal.
Esta tecnología se plantea como una respuesta directa al 3D V-Cache de AMD, con el objetivo de mejorar el rendimiento en cargas sensibles a la latencia de memoria, como gaming. Intel podría incluso diferenciar estos modelos con nuevas denominaciones dentro de la gama Core Ultra.
Configuraciones extremas con diseño dual-die
El salto más ambicioso llega con los modelos de doble Compute tile. Estas configuraciones permitirían alcanzar hasta 16P + 32E + 4LPE, es decir, un total de 52 núcleos, utilizando un enfoque similar al de AMD en CPUs de alto recuento de núcleos.
Ambos Compute tiles tendrían acceso completo a memoria y PCIe, lo que evita cuellos de botella en interconexión. Además, se contemplan variantes recortadas como 16P + 24E + 4LPE, lo que sugiere una segmentación flexible dentro de la gama alta.
NPU, Thunderbolt 5 y memoria DDR5 mejorada
Todos los modelos incluirán una NPU6 de nueva generación, preparada para cumplir con los requisitos de Copilot+ de Microsoft, lo que refuerza el papel de la IA en el escritorio.
En conectividad, los chips ofrecerán soporte para Thunderbolt 5 o USB4 V2, con velocidades de hasta 80 Gbps bidireccionales o 120+40 Gbps asimétricos, aunque su implementación dependerá de las placas base.
A nivel de memoria, se mantendrá una interfaz DDR5 dual-channel, con mejoras en frecuencia, capacidad máxima y soporte para módulos de 4 ranks, ampliando el margen en configuraciones avanzadas.
Gráficos Xe3 y enfoque equilibrado en iGPU
La solución gráfica integrada estará basada en la arquitectura Xe3 “Celestial”, aunque limitada a un máximo de 2 núcleos Xe3, lo que indica que Intel sigue priorizando el uso de GPU dedicada en escritorio.
Aun así, esta iGPU debería igualar o superar el rendimiento de las soluciones Alchemist actuales, ofreciendo un rendimiento suficiente para tareas básicas, multimedia y soporte de aceleración sin depender de una gráfica externa.
Vía: TechPowerUp









