Intel Arc B390 confirma un salto de 12× en el rendimiento de las iGPU de Intel en una década

Las gráficas integradas de Intel han experimentado una de las evoluciones más profundas del sector de GPU en los últimos diez años. Según las pruebas publicadas por Phoronix, el salto desde las Intel UHD Graphics Gen 9 de la era Kaby Lake (2016) hasta la actual Intel Arc B390 con arquitectura Xe3, integrada en Panther Lake, se traduce en hasta 12 veces más rendimiento y 8 veces más eficiencia por vatio.

Se trata de una progresión sostenida, con mejoras generación tras generación, pero especialmente acelerada en los últimos años, cuando Intel ha reorganizado por completo su estrategia gráfica alrededor de Xe y Arc.

Diez años de evolución: de Gen 9 a Intel Arc B390

El análisis de Phoronix abarca una década completa de procesadores Core con iGPU de gama alta, comenzando por el Core i7-8550U (Kaby Lake) con Intel UHD Graphics 620, y pasando por generaciones como Whiskey Lake, Ice Lake, Tiger Lake, Alder Lake, Meteor Lake y Lunar Lake, hasta llegar al Core Ultra X7 358H (Panther Lake) con Intel Arc B390.

El punto de partida era una iGPU basada en arquitectura Gen 9, fabricada en 14 nm FinFET, pensada para tareas gráficas básicas. El punto de llegada es una iGPU Xe3 en 3 nm (TSMC N3E), con un planteamiento completamente distinto en términos de paralelismo, escalado y eficiencia energética.

Intel Arc B390 confirma un salto de 12× en el rendimiento de las iGPU de Intel en una década

Rendimiento real: hasta 12 veces más potencia gráfica

En la media geométrica de todas las pruebas, Phoronix calcula una mejora de 11,97× en rendimiento al comparar la era Gen 9 con la actual Intel Arc B390. Este incremento no responde únicamente al salto de nodo, sino a una revisión profunda de la arquitectura gráfica, del frontend al backend, pasando por el subsistema de memoria y el planificador de tareas.

La Intel Arc B390 no solo ofrece más potencia bruta, sino que permite ejecutar cargas gráficas que hace una década estaban completamente fuera del alcance de una iGPU, desde entornos gráficos complejos hasta gaming ligero moderno y aceleración multimedia avanzada.

Eficiencia por vatio: el otro gran salto

Junto al rendimiento, la eficiencia energética es el otro gran eje del análisis. Phoronix estima una mejora de hasta 8× en rendimiento por vatio entre las iGPU Gen 9 y la Intel Arc B390, un avance clave en portátiles y sistemas compactos.

En términos de consumo, Lunar Lake destaca como la plataforma más contenida, con un consumo medio de 13,82W y un pico de 36,97W. Panther Lake, por su parte, eleva el consumo medio hasta 26,86W, con picos de 55,59W, pero a cambio entrega casi el doble de rendimiento, reforzando el balance global entre potencia y eficiencia.

Intel Arc B390 confirma un salto de 12× en el rendimiento de las iGPU de Intel en una década

Xe3 y Arc: la iGPU deja de ser secundaria

Con Xe3, Intel deja claro que la iGPU ya no es un bloque auxiliar. La Intel Arc B390 forma parte de una estrategia gráfica coherente, alineada con drivers, software, aceleración por IA y soporte multiplataforma, compartiendo ADN con el ecosistema Arc de GPUs dedicadas.

Este enfoque permite a Intel ofrecer una experiencia gráfica integrada mucho más sólida, capaz de cubrir un abanico amplio de usos sin necesidad de gráfica dedicada en muchos escenarios reales.

Una década que redefine el papel de la gráfica integrada

Los datos de Phoronix confirman que las iGPU de Intel han pasado de ser una solución funcional a convertirse en un bloque gráfico competitivo, especialmente relevante en portátiles, mini PCs y equipos compactos.

Con Intel Arc B390 y Panther Lake, Intel cierra una década de transformación profunda y sienta las bases para que la gráfica integrada siga ganando peso en su hoja de ruta de CPU, GPU e IA en los próximos años.

Vía: TechPowerUp

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