Infinix ha presentado oficialmente el Note Edge, un nuevo smartphone que amplía su catálogo global apostando por un perfil ultrafino, un diseño cuidado y especificaciones equilibradas dentro de la gama media. El dispositivo se sitúa como complemento del Hot 60 Pro+, pero con una identidad propia centrada en el diseño, la autonomía y la experiencia visual.
Con un grosor de solo 7,2 mm y un peso aproximado de 185 g, el Note Edge busca atraer a usuarios que valoran terminales estilizados sin renunciar a una batería de gran capacidad ni a un panel de altas prestaciones.
Pantalla AMOLED curva de 1,5K y brillo extremo
Uno de los grandes protagonistas del Infinix Note Edge es su pantalla AMOLED curva de 6,78 pulgadas, que ofrece una resolución 1,5K, una frecuencia de actualización de 120 Hz y un impresionante brillo máximo de 4.500 nits. Estas cifras lo colocan como una de las pantallas más luminosas de su segmento, pensada para un uso cómodo incluso en exteriores.
El frontal se completa con marcos simétricos ultradelgados de 1,87 mm y protección Corning Gorilla Glass 7i, diseñada para mejorar la resistencia frente a caídas accidentales y arañazos. El conjunto refuerza la sensación de producto cuidado, con un enfoque claramente premium en el apartado visual.
MediaTek Dimensity 7100 y soporte prolongado de software
En el interior, el Note Edge incorpora el MediaTek Dimensity 7100, un SoC reciente orientado a ofrecer un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia energética. El chip se acompaña de hasta 8 GB de RAM física, con soporte para RAM dinámica que permite ampliar la memoria hasta 16 GB de forma virtual según las necesidades del sistema.
A nivel de software, el dispositivo llega con Android 16 bajo la capa XOS 16, y la marca ha confirmado una política de soporte poco habitual en este rango de precio: tres grandes actualizaciones de Android (hasta Android 19) y cinco años de parches de seguridad, extendiendo el soporte hasta 2031.
Cámara principal de 50 MP y enfoque funcional
El apartado fotográfico apuesta por la sencillez. El Infinix Note Edge monta una cámara principal de 50 MP con un sensor de tipo 1/2 pulgada, acompañada por un segundo sensor auxiliar no especificado. No se trata de un enfoque fotográfico ambicioso, pero sí suficiente para un uso diario equilibrado dentro de la gama media.
En el frontal, aunque no se han detallado especificaciones concretas, se espera un rendimiento acorde al posicionamiento del terminal, priorizando la experiencia general por encima de configuraciones complejas.
Batería de 6.500 mAh en un cuerpo delgado
Pese a su perfil estilizado, Infinix ha integrado una batería de 6.500 mAh, uno de los puntos más llamativos del dispositivo. Esta capacidad promete una autonomía muy elevada, incluso en escenarios de uso intensivo con pantalla a 120 Hz.
La carga se realiza mediante 45W por cable, e incluye funciones como bypass charging, pensada para reducir el desgaste de la batería durante sesiones prolongadas, especialmente en gaming. Eso sí, el terminal prescinde de carga inalámbrica y carga inversa, recortes comprensibles en este rango de precio.
Sonido JBL, botón personalizable y acabados diferenciados
Entre los extras, el Note Edge cuenta con altavoces estéreo afinados por JBL, un botón personalizable que permite activar de forma directa el asistente Folax AI, y un emisor de funciones avanzadas orientadas a mejorar la experiencia diaria.
En cuanto a diseño, estará disponible en cuatro colores. La variante verde utiliza un acabado de poliuretano con textura water-weave, inspirado en la seda para ofrecer un tacto tipo cuero. Los otros tres colores emplean materiales compuestos de alta resistencia con efecto ojo de gato, generando acabados mate con aspecto más premium.
El Infinix Note Edge parte de un precio de 200$ (~170€), aunque por ahora no se ha confirmado su disponibilidad exacta por mercados. Con este conjunto, se perfila como una propuesta muy competitiva para quienes buscan diseño, autonomía y pantalla sin dar el salto a la gama alta.
Vía: NotebookCheck












