Google Pixel 11 podría llegar acompañado por ajustes de precio debido al fuerte encarecimiento de la memoria. Shakil Barkat, vicepresidente de Dispositivos y Servicios, reconoce que los costes de la DRAM se han multiplicado por más de cuatro, obligando a revisar el posicionamiento comercial de los próximos dispositivos Pixel.
La medida podría alcanzar también productos que ya se encuentran en las tiendas, incluido el Pixel 10a. Paralelamente, las filtraciones sitúan algunas variantes del Pixel 11 Pro con 12 GB de RAM, frente a los 16 GB instalados en toda la gama Pixel 10 Pro, como respuesta adicional al aumento de costes.
Los precios se ajustarán según el coste de la memoria
Shakil Barkat explica que la industria atraviesa una crisis de suministro y precios de memoria, con un incremento especialmente intenso durante 2026. La compañía ha evitado hasta ahora trasladar estas fluctuaciones al comprador, pero considera que el encarecimiento actual resulta demasiado elevado para mantener indefinidamente las mismas tarifas y configuraciones.
La nueva estrategia contempla ajustes dinámicos de precio según evolucionen la disponibilidad, los contratos con proveedores y el coste de los componentes. Esto significa que la compañía podría modificar las tarifas de modelos nuevos y dispositivos ya comercializados, en lugar de limitar las revisiones a cada renovación generacional.
El fabricante todavía no ha comunicado qué productos subirán, cuánto aumentará cada uno ni si las modificaciones afectarán por igual a todos los mercados. Las variaciones podrían depender de la capacidad de almacenamiento, la memoria instalada, la región y las promociones disponibles durante cada periodo.
La presentación prevista para el 12 de agosto de 2026 debería aclarar las configuraciones definitivas del Pixel 11. Por ahora, las declaraciones oficiales confirman una presión económica real sobre la gama, mientras los precios concretos, la memoria y las diferencias entre modelos continúan procediendo de filtraciones.
El Pixel 11 eliminaría la versión de 128 GB
Las informaciones anteriores sitúan el Pixel 11 de 256 GB en 999€, mientras la configuración con 512 GB alcanzaría 1.129€. La tarifa inicial quedaría 100€ por encima del Pixel 10 básico, aunque el aumento respondería principalmente a la desaparición de la versión económica con 128 GB.
El modelo de 256 GB conservaría un precio similar al aplicado a la misma capacidad dentro de la generación anterior. Por tanto, no se trataría necesariamente de cobrar 100€ adicionales por un almacenamiento equivalente, sino de elevar la entrada al catálogo al eliminar la opción con menor capacidad.
El Pixel 11 Pro partiría desde 1.199€ con 256 GB, alcanzaría 1.329€ con 512 GB y llegaría a 1.589€ con 1 TB. También desaparecerían los 128 GB, aumentando el desembolso mínimo necesario, aunque algunas configuraciones mantengan precios próximos a sus equivalentes anteriores.
Los modelos superiores recibirían incrementos más directos. El Pixel 11 Pro XL comenzaría en 1.399€, mientras el Pixel 11 Pro Fold alcanzaría 1.999€ en su versión inicial. Ambas cifras representarían 100€ adicionales sobre determinadas configuraciones equivalentes de la generación precedente.
Algunas versiones Pro bajarían hasta 12 GB de RAM
Parte de la gama Pixel 11 Pro podría incorporar 12 GB de RAM, perdiendo 4 GB frente a los Pixel 10 Pro. La generación actual utiliza 16 GB en todas sus configuraciones, por lo que el cambio supondría un recorte técnico dentro de la familia profesional, no únicamente una reorganización comercial.
Reducir la memoria permitiría contener el coste de fabricación por dispositivo, pero también disminuiría el margen disponible para multitarea, aplicaciones pesadas e inteligencia artificial local. La diferencia podría ganar importancia conforme Android ejecute más modelos generativos y servicios permanentes en segundo plano.
Los 12 GB de RAM siguen siendo suficientes para un smartphone de gama alta durante un uso convencional. Sin embargo, resultaría llamativo que un dispositivo más nuevo y posiblemente más caro ofreciera menos memoria física, especialmente cuando la serie Pro utiliza la inteligencia artificial como uno de sus principales argumentos.
Las filtraciones no aclaran si la reducción afectará a todos los Pixel 11 Pro o únicamente a determinadas combinaciones de almacenamiento. Google podría reservar 16 GB para las versiones superiores, manteniendo 12 GB en los modelos de entrada para reducir costes sin modificar completamente la gama.
Android deberá funcionar mejor con menos memoria
La compañía trabaja para reducir los requisitos de RAM de Android, sus aplicaciones y determinadas funciones de inteligencia artificial. El objetivo consiste en conservar una experiencia fluida con menos memoria física, compensando parte del encarecimiento mediante optimización del sistema y una gestión más eficiente de los procesos.
El control sobre Android, los servicios Pixel y los procesadores Tensor permite ajustar de forma conjunta el software y el hardware. Google podría descargar modelos cuando no se utilizan, reducir procesos residentes y aplicar una asignación más selectiva de la memoria según la aplicación o la carga activa.
Estas mejoras no sustituyen completamente la capacidad física disponible. Cuando varias aplicaciones pesadas, cámaras, juegos o funciones generativas se ejecutan simultáneamente, disponer de más RAM permite mantener más procesos abiertos, reducir recargas y evitar que el sistema cierre tareas en segundo plano.
Una administración más agresiva podría mantener la respuesta inmediata de la interfaz, pero también provocar que ciertas aplicaciones se reinicien con mayor frecuencia. El reto consiste en rebajar el consumo de memoria del sistema sin perjudicar la multitarea, la estabilidad ni la ejecución local de funciones de IA.
El Pixel 10a permanecerá expuesto hasta 2027
Los ajustes podrían alcanzar productos Pixel actualmente disponibles, con el Pixel 10a como principal candidato. Este modelo permanecería en el mercado hasta la primavera de 2027, quedando expuesto durante más meses a los nuevos costes de DRAM y almacenamiento.
El Pixel 10, Pixel 10 Pro y Pixel 10 Pro XL serán sustituidos por la generación presentada en agosto, reduciendo el tiempo disponible para modificar sus precios oficiales. El Pixel 10a, en cambio, seguirá actuando como la alternativa económica de la familia, sin un reemplazo inmediato.
Google no ha confirmado una subida concreta para el Pixel 10a, por lo que el encarecimiento continúa siendo una posibilidad. La nueva política permite revisar productos existentes, pero la compañía también podría utilizar promociones más reducidas, menos descuentos o paquetes menos ventajosos en lugar de modificar directamente su precio recomendado.
Una subida del Pixel 10a resultaría especialmente sensible porque afectaría a la puerta de entrada al ecosistema Pixel. Mantener su competitividad exigirá equilibrar el coste de la memoria, el margen comercial y la presión de fabricantes rivales con modelos de gama media más económicos.
Las promociones compensarán parte del aumento
La compañía recurrirá a bonificaciones de lanzamiento, programas de recompra y suscripciones incluidas para reducir el impacto inicial. Estas medidas permiten mantener un precio oficial más elevado mientras disminuyen el coste efectivo para compradores que entreguen un teléfono anterior o aprovechen las reservas.
Los incentivos podrían concentrarse durante las primeras semanas de comercialización, favoreciendo las compras anticipadas antes de reducirse. Google también puede utilizar servicios como almacenamiento en la nube o funciones premium, añadiendo valor sin disminuir directamente el precio recomendado del dispositivo.
Estas promociones no eliminan el aumento estructural del coste del hardware. Los compradores que no dispongan de un teléfono para entregar, no necesiten las suscripciones o adquieran el dispositivo después del lanzamiento podrían afrontar un desembolso considerablemente superior.
La presentación del 12 de agosto de 2026 determinará los precios, las capacidades de memoria y las diferencias entre configuraciones. Por ahora, el escenario combina ajustes oficiales por la crisis de DRAM, la posible eliminación de los 128 GB y un recorte hasta 12 GB en algunos Pixel 11 Pro.
Vía: NotebookCheck










